La tensión comercial creciente desde Estados Unidos y las represalias de sus aliados podrían tener un efecto negativo sobre el desempeño de la economía, admite el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell.

“Una confrontación prolongada puede desincentivar las decisiones de inversión, y tendrá un resultado negativo que efectivamente puede desviar el buen rumbo que tiene la economía”, reconoció ante senadores de Estados Unidos.

En lo que fue su primera comparecencia como presidente de la Fed, admitió que no hay precedentes próximos sobre un episodio similar, y que el aumento del proteccionismo es un claro riesgo para la actividad estadounidense.

“Si se consigue el objetivo del gobierno, y se eliminan las barreras, sin duda será bueno para la economía (...) pero si se prolonga la tensión, será negativo (...) la incertidumbre minará la confianza de los inversionistas y el gasto”.

Al responder a congresistas, dijo que el comercio tiene un efecto significativo sobre la economía.

“Los países que están abiertos al comercio, que no elevan sus barreras, suelen crecer más rápido que aquellos que van en una dirección más proteccionista”.

Y matizó que no se siente cómodo abundando en el tema, pues “se trata de decisiones y estrategias del Congreso y de la Casa Blanca”.

Diagnóstico: avance sólido

El diagnóstico base del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés), donde tiene voto de calidad por ser presidente de la Fed, es que la economía de Estados Unidos se encuentra en la cúspide de la trayectoria de crecimiento, con un sólido empleo y expectativas de baja inflación.

Este diagnóstico es el mejor contexto para continuar con el aumento gradual de las tasas, reconoció.

La estrategia monetaria actual “es favorable al crecimiento”, de ahí que la inversión se mantiene robusta y los salarios se encuentran más alto de donde estaban hace un año. Pero enfrenta dos claros riesgos: la escalada del proteccionismo, y el impacto de la política fiscal en el desempeño de la economía.

Gasolina alimenta inflación

El banquero central descartó que esta mejor situación de los salarios esté cobrando factura sobre la inflación que en junio completó una variación anual de 2.9%; un nivel que no se veía desde hace seis años.

La situación salarial claramente responde a las mejores condiciones en que operan las industrias que sin duda se derrama sobre los trabajadores, observó.

En cambio, señaló a la subida del precio de las gasolinas como el motor de esta presión inflacionaria.

Entonces aseguró que el objetivo de inflación en 2% sigue siendo simétrico, lo que significa que se mantiene en el rango predeterminado sin generar presión.

Tasa en niveles del 2008

La reunión más reciente del FOMC de la Fed, se dio en junio. Ahí, decidieron incrementar el objetivo de la Tasa de Fondos Federales en 25 puntos base, para dejarla en un rango que va de 1.75 a 2%; el mayor nivel en 10 años. Anticiparon que podrían venir dos incrementos adicionales en el rédito, que llevarían la tasa a 2.4% al cierre del año.

Un anuncio, que es visto por analistas del Deutsche Bank y Oxford Economics con sesgo “ligeramente más hawkish” que en lenguaje monetario significa “propenso a subir tasas ante presión inflacionaria”.

Aquel fue el segundo incremento de tasas en el que participa Jerome Powell como presidente de la Fed y es la séptima subida que dirige el comité, desde que inició el proceso de normalización de tasas, en diciembre del 2015.

La próxima reunión monetaria del FOMC está programada para los días 31 de julio y 1 de agosto.

[email protected]