La Reserva Federal de Nueva York ha estado investigando la exposición de las grandes firmas financieras a la petrolera British Petroleum (BP) para asegurarse de que si la empresa quiebra, no ponga en riesgo a Wall Street o al sistema financiero, dijeron fuentes familiarizadas con el tema.

Después de revisar documentos y consultar a bancos durante las últimas dos semanas sobre la exposición que tienen ante BP, la Fed no encontró riesgo sistémico y no ha pedido a las empresas que alteren su relación con BP, dijeron las fuentes a Reuters.

Más allá de las perspectivas de supervivencia de BP, la evaluación de la Fed pone de manifiesto la incertidumbre de los mercados sobre cómo podría afectar la legislación sobre la limpieza del derrame de petróleo en el Golfo de México a Wall Street, la frágil recuperación económica o al multimillonario mercado de la energía.

Hasta hace poco BP tenía una calificación de crédito privilegiada y generó 30,000 millones de dólares en su operación de producción y comercialización de gas y petróleo durante el último año, haciendo de la firma un socio ejemplar para muchas empresas financieras que operan en el sector energético.

Desde abril, cuando la firma comenzó a tratar de contener el derrame que ha vertido hasta 60,000 barriles de petróleo diarios en el Golfo de México, la compañía ha perdido 100,000 millones de dólares de su valor en el mercado bursátil y ha sufrido una serie de reducciones en su calificación de crédito.

El creciente riesgo que representa la exposición a los activos de la firma generó temores en los círculos bancarios de que los problemas financieros de la compañía podrían propagarse por fuera de BP, lo que llevó a la investigación de la Fed.

Si sucede lo inesperado y BP se declara en bancarrota, los desafíos económicos son enormes, afectando potencialmente los portafolios de los principales bancos y fondos del mundo, sin mencionar la pérdida de 23,000 empleos en EU.