Las tasas de interés del Banco Central Europeo (BCE), que ya se encuentran en territorio negativo, podrían bajar mucho más antes de que un nuevo recorte se vuelva contraproducente, mostró el jueves una nueva investigación del personal del banco.

Un documento, que no necesariamente representa la opinión del BCE, mostró que incluso en -1% el BCE no alcanzaría la llamada tasa reversa, cuando comienzan a contraerse los créditos bancarios y las rebajas de tasas de interés se vuelven contraproducentes.

“A primera vista, estos resultados parecen tranquilizadores: la tasa reversa no estaría a la vista en la zona euro por al menos un tiempo, al menos por encima del rango de niveles para la tasa de interés a un día que hemos considerado en nuestras simulaciones”, dice el documento sobre la historia de las primeras dos décadas del euro.

“De hecho, las tasas de interés a un día (y de mayor plazo) más bajas están asociadas con un crecimiento del crédito mayor”, refirió el documento después de elaborar modelos sobre varios recortes de tasas, incluso a -1 por ciento.

Pero el texto también advirtió que cualquier escenario que requiriera de tal recorte implicaría también que la economía esté bajo una grave convulsión y que en sí misma suba la tasa reversa, debido a que los bancos dejarían de prestar dinero por la aversión al riesgo.

Crédito se frenaría

Aunque el documento de 335 páginas fue escrito por el personal, el esfuerzo fue liderado por Massimo Rostagno, director de política monetaria del BCE, actor clave en la preparación de las decisiones del Consejo de Gobierno y uno de los arquitectos de las últimas medidas de estímulo.

El BCE recortó su tasa de depósitos a -0.5% en septiembre y un creciente número de sus autoridades están advirtiendo sobre rebajarla más por temor a que frene el crédito.

El documento también concluyó que el crecimiento real luego de las medidas del estímulo del BCE estuvo en el rango superior de las estimaciones iniciales, mientras que la inflación estuvo en el extremo inferior de lo que previó inicialmente el BCE.

“Durante el periodo 2015-2018, la mediana del rango de las estimaciones del personal del eurosistema para el crecimiento real del Producto Interno Bruto fue de 2.2 puntos porcentuales y 1.9 puntos porcentuales para la inflación durante el mismo periodo”, sostiene el documento.