La tasa efectiva que pagan las empresas en México pasó de 11.9%, antes de la reforma fiscal del 2014, a 17.3% una vez que ésta entró en vigor, de acuerdo con diferentes análisis. Según expertos, esto no significa que en México seamos completamente competitivos.

La tasa efectiva de impuestos totales que deroga una empresa es aquella que paga después de hacer todas sus conciliaciones de deducciones sobre su utilidad contable, explicó Manuel Toledo, socio de Impuestos y Servicios Legales en Andersen Tax & Legal México.

Actualmente, en México la tasa del Impuesto sobre la Renta (ISR) que pagan las empresas es de 30% —una de las más altas dentro de la OCDE—; sin embargo, al descontar los beneficios fiscales, como deducciones, las personas morales pagan alrededor de 17.3 por ciento.

Un estudio elaborado por la Universidad de Calgary estima que en México, en promedio, la tasa efectiva es de 17.3%, pero expertos coincidieron en que las estimaciones de esta índole pueden variar dependiendo de la metodología que se use y, sobre todo, porque no todas las empresas hacen públicas sus utilidades.

“Lo correcto es verlo por sectores porque cada uno tiene sus propios elementos de deducciones y esto hace que la tasa sea muy distinta. De hecho, no hay un consenso claro de cuál es la metodología que debe emplearse para poder establecer la tasa efectiva”, refirió Mariana Ramírez, analista de Ve por Más (BX+).

Por ejemplo, añadió, a diferencia del estudio de Calgary, un análisis elaborado por PwC y el Banco Mundial precisó que la tasa efectiva que pagan las empresas en México es de 25.6 por ciento.

Agregó que es importante que, ahora que se aprobó la reforma fiscal en Estados Unidos, donde la tasa corporativa pasó de 35 a 21% y que, para este recorte, se le quitaron ciertas deducciones a las empresas, se empiecen a hacer estudios con los nuevos cambios en el sistema tributario estadounidense.

En tanto, existe otro documento elaborado por la oficina de presupuesto del Congreso de Estados Unidos, publicado el año pasado en donde refiere que la tasa del ISR efectiva que pagan las empresas de México es de 11.9 por ciento.

en el 2014 se acotaron deducciones

No obstante, Manuel Rico, socio de Impuestos Internacionales de KPMG México, refiere que dichos datos son del 2011, por lo cual no tienen reflejados los efectos de la reforma hacendaria del 2014 en donde se acotaron varias deducciones a las empresas mexicanas por lo cual, y sin dar una estimación precisa, calculó que la tasa efectiva podría estar cercana a 30 por ciento.

De acuerdo con Herbert Bettinger, experto fiscal, promediar la tasa efectiva que se paga en México hace perder de vista que ésta puede variar, de manera muy pronunciada, entre los sectores empresariales.

“La tasa efectiva es un punto de vista respetable, pero también puede causar cierta desviación en la atención porque no todas las empresas tienen la misma tasa, varía considerablemente dependiendo el sector”, acotó.

En línea con lo anterior, explicó que se debe tener en cuenta que si bien existen deducciones, no todas las empresas pueden acreditarlas, lo cual genera que la tasa efectiva que se paga varíe de manera considerable.

Con ello coincidió Manuel Toledo, quien acotó que si bien en México se cuenta con muchas deducciones para las empresas, éstas se encuentran sujetas a muchas limitaciones.

“Sí es cierto que aquí en México hay muchas deducciones, pero también hay varias limitaciones. Por ejemplo, en la previsión social que pagan las empresas está limitada a una deducción entre 47 y 53% (...) No todas las erogaciones son deducibles, sólo aquellas que son indispensables para la actividad de la empresa”, explicó Manuel Toledo.

Ambos analistas recordaron que con la reforma hacendaria del 2014 se eliminaron varias deducciones, por lo cual ante la reforma fiscal de Estados Unidos, que entró en vigor este lunes 1 de enero, es importante plantear el regreso de algunas de éstas.

“Hay que considerar que en México, a inicio de este sexenio, se quitaron muchísimas deducciones y éstas son un aspecto muy importante. Si bien es prematuro hablar de todo esto porque aún no están los detalles de cómo se aplicaran los cambios en Estados Unidos, sí se tienen que considerar las deducciones que nos quitaron en el pasado”, agregó Herbert Bettinger.

En su momento, José Antonio González Anaya, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), indicó que la dependencia, ante la reforma fiscal de Estados Unidos que recortó el impuesto corporativo, está revisando la tasa efectiva de impuestos totales que pagan las empresas.

“Lo que está haciendo Estados Unidos es quitar muchas deducciones, entonces la tasa efectiva de impuestos es la que hay que analizar y eso es en donde nos estamos concentrando. Hay que esperar a ver qué pasa. No es sólo bajar el impuesto corporativo, pues si se baja, se suben otros impuestos”, explicó.

EMPRESAS QUE COTIZAN EN BOLSA PAGAN 18%, en promedio

Por otro lado, Alfredo Huerta, analista financiero y bursátil de Ad Value, estimó que las empresas que están en la Bolsa Mexicana de Valores, que son aquellas que sí hacen públicos sus resultados, tienen una tasa efectiva, promedio, de alrededor de 18 por ciento.

Cabe destacar que los cálculos realizados por el analista se toman de los resultados de las empresas de Bolsa de los últimos cuatro trimestres publicados, es decir, el último trimestre del 2016, así como los tres primeros trimestres del 2017.

“En promedio, el dato da 18% con respecto a lo que teóricamente se paga de ISR, que es de 30%, mientras que las utilidades de las empresas crecieron 11%”, acotó.

No obstante, el analista refirió que si bien el promedio da 18%, se debe tener en cuenta que el porcentaje que pagan las empresas es muy distante entre ellas y que, dependiendo de los sectores, algunos están por encima o por debajo de este promedio.

Agregó que, por encima de este promedio, se encuentran el sector de alimentos y bebidas, con una tasa efectiva promedio de 21%; el sector financiero, con una tasa de alrededor de 24%, y el sector telecomunicaciones, que está casi a la par de la tasa teórica de 30 por ciento.

En el otro extremo se encuentran los sectores de minerales no metálicos —en donde se incluye a la construcción y el cemento— con una tasa cercana a 7%; el comercio paga una de 13%; el sector de agua y pesca trae una de 10%; el sector transporte de 12%, la siderúrgica tiene una de 16 por ciento.

“En términos generales, aun con la tasa de 21% que tiene Estados Unidos de ISR corporativo, nuestra tasa efectiva es relativamente baja, por lo que no estamos tan alejados de ser competitivos. Además, se debe tener en cuenta que en Estados Unidos existen impuestos locales, estatales y que incluso quitaron algunas deducciones a las empresas para poder hacer el recorte de la tasa”, refirió Alfredo Huerta.

¿Qué pueden deducir las empresas en nuestro país?

De acuerdo con el artículo 25 del Capítulo II de las Deducciones en la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR), los contribuyentes podrán efectuar las deducciones de las devoluciones que se reciban o los descuentos o bonificaciones que se hagan en el ejercicio; el costo de lo vendido; los gastos netos de descuentos, bonificaciones o devoluciones; de las inversiones; de los créditos incobrables y las pérdidas por caso fortuito, fuerza mayor o por enajenación de bienes distintos a los que se refiere la fracción II de este artículo.

Asimismo, podrán deducir las cuotas a cargo de los patrones pagadas al IMSS, incluidas las previstas en la Ley del Seguro de Desempleo; el ajuste anual por inflación que resulte deducible en los términos del artículo 44 de la LISR; así como los anticipos y los rendimientos que paguen las sociedades cooperativas de producción, igual que los anticipos que entreguen las sociedades y asociaciones civiles a sus miembros.

Las empresas también podrán deducir los intereses devengados a cargo en el ejercicio, sin ajuste alguno, mientras que en el caso de los intereses moratorios, a partir del cuarto mes se deducirán únicamente los efectivamente pagados. Asimismo, son deducibles las aportaciones efectuadas para la creación o incremento de reservas para fondos de pensiones o jubilaciones del personal.

“Tratándose de personas morales residentes en el extranjero, así como de cualquier entidad que se considere como persona moral para efectos impositivos en su país, que tengan uno o varios establecimientos permanentes en el país, podrán efectuar las deducciones que correspondan a las actividades del establecimiento permanente, ya sea las erogadas en México o en cualquier otra parte, siempre que se cumplan los requisitos establecidos en esta Ley y en su Reglamento”, refiere la LISR.