El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés) advierte que las salidas de capital de mercados emergentes “son más severas que las observadas en la crisis mundial del 2008 y en los episodios de la crisis asiática de 1997 a 1998”.

El grupo que asocia a la mayor cantidad de instituciones financieras de operación mundial refiere que “sus rastreadores de flujo de capital de alta frecuencia apuntan a una parada repentina de capitales hacia mercados emergentes, que resultó de una combinación de incertidumbre sobre la propagación del coronavirus, grandes choques financieros y la caída del precio del petróleo”.

Sin anticipar el impacto del choque en los mercados emergentes, ni dar mayores cifras, los analistas del IIF advierten que, a diferencia del 2009, son pocos los bancos centrales con capacidad para minar el choque, y precisan que serían factibles recortes sólo en los territorios donde las tasas reales son altas y positivas.

Hace dos semanas, cuando el IIF redujo su pronóstico de crecimiento mundial a 1%, el más bajo desde la crisis mundial, precisaron que México y Sudáfrica serían de los pocos países con suficiente margen para recortar las tasas.

Ahora mismo, la tasa nominal de México es 7% y cuenta con un diferencial de tasas con Estados Unidos de 6.75 y 7 por ciento. Mientras la tasa real de México se ubica en 3.3 por ciento.

En un documento del 5 de marzo, el mismo instituto estimó que a partir del brote del coronavirus en China, esto a mediados de enero, y hasta el inicio del tercer mes del año, el bloque de mercados emergentes registraba ya salidas de capital de 29,300 millones de dólares.

En un lapso similar desde que estalló la crisis mundial del 2008, esto es en el primer mes y medio tras el estallido, las salidas de capital se ubicaban entre 15,000 y 20,000 millones.

Vuelan a activos seguros

Desde Nueva York, el economista en jefe para México y Colombia en BNP Paribas, Joel Virgen, concuerda con el IIF en que hay cierto paralelismo en la reacción de los mercados al brote del Covid-19 y su propagación, con la respuesta que tuvieron tras la crisis financiera del 2008.

Este paralelismo tiene que ver con el vuelo hacia activos seguros, donde se ve cierta selectividad dentro de las alternativas más defensivas, donde destacan las compras de los activos en dólares estadounidenses y activos alemanes contra la irracionalidad con la que se están conduciendo.

El estratega recuerda que al comenzar las revisiones a la baja en las expectativas de crecimiento mundial, tras el brote del coronavirus en China, los agentes financieros comenzaron a integrar estos pronósticos a sus valoraciones. Sin embargo al acelerarse la propagación del virus fuera del territorio chino, los mercados comenzaron a seguir el movimiento.

Al incorporar las acciones firmes de los gobiernos para tratar de aplanar las curvas de contagio, “los agentes parecen ponderar que los efectos económicos serán mucho más adversos y significativos”.

Así que esta recomposición de carteras, donde incluso han dejado de buscar rendimiento, evidencia que actúan con un componente de incertidumbre donde responden irracionalmente con estas salidas de capital.

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