Suecia nominó el martes a la excomisaria europea Cecilia Malmström para el puesto de secretaria general de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

La decisión la dió a conocer la ministra sueca de Comercio, Anna Hallberg, quien destacó su experiencia y compromiso con la cooperación internacional. “Malmström garantizará que la OCDE continúe trabajando eficazmente en favor de la agenda multilateral”, subrayó en un comentario en twitter.

En otro apunte en la red social, Malmström agradeció la nominación y lanzó su campaña pública. La política escandinava cuenta con una robusta carrera internacional, sin ir más lejos ha estado en dos Ejecutivos comunitarios.

Anteriormente, la liberal sueca fue ministra de Asuntos Europeos desde el 2006 al 2010 bajo el gobierno de coalición de centro derecha liderado por Fredrik Reinfeldt. Su nombre también salió a la palestra para dirigir la Organización Mundial del Comercio cuya jefatura ha quedado vacante tras expirar el mandato del brasileño Roberto Azevedo.

Para el puesto al frente de la OCDE los países miembro pueden presentar sus candidaturas hasta finales de octubre y el proceso formal se lanzará en febrero con una serie de consultas y entrevistas. El próximo dirigente no comenzará su mandato hasta junio del 2021, cuando se retire el político mexicano José Ángel Gurría, en el cargo desde el 2006.

Berlín recorta caída del PIB

Por otra parte,el gobierno alemán rebajó el martes ligeramente su pronóstico sobre el impacto de la pandemia del coronavirus en la economía, al situar para el 2020 la caída del Producto Interno Bruto (PIB) en 5.8%, cinco décimas menos de lo estimado en abril, aunque mantiene que el retroceso alcanzará un récord histórico.

El ministro de Economía, Peter Altmaier, presentó estimaciones como parte de una evaluación avanzada del PIB alemán, que afronta la recesión más profunda desde la posguerra.

La recuperación que empieza a registrar ya la economía alemana es “más rápida y dinámica” de lo inicialmente esperado, comentó Altmaier, quien mostró su confianza en que no habrá un nuevo confinamiento como consecuencia de la pandemia.

El Ejecutivo alemán espera que en el 2021 se registre una recuperación menor de la esperada: en lugar de un rebote de 5.2% ahora pronostican que será más moderado, de 4.4 por ciento.