El número de estadounidenses que presentaron nuevas solicitudes de subsidios por desempleo cayó a su nivel más bajo en 50 años la semana pasada, pero es probable que ese dato sea una sobreestimación de la salud del mercado laboral.

Sin embargo, las condiciones del mercado laboral se mantienen fuertes, lo que por ahora debería aliviar el miedo a una desaceleración brusca del crecimiento económico. Otros datos publicados este jueves mostraron que un indicador de la actividad económica del país se redujo en diciembre.

Los pedidos iniciales de beneficios estatales por desempleo cayeron en 13,000 a una cifra desestacionalizada de 199,000 en la semana al 19 de enero, un mínimo desde mediados de noviembre de 1969, informó el Departamento del Trabajo. Economistas proyectaban un alza a 220,000 en la última semana.

El dato de la semana previa fue revisado para mostrar 1,000 solicitudes menos recibidas que lo informado previamente.

El promedio móvil a cuatro semanas de pedidos iniciales, considerado una mejor medición de las condiciones del mercado del trabajo porque elimina la volatilidad que se da entre semanas, bajó 5,500 a 215,000 la semana pasada.

Cerca de un cuarto de las agencias federales están paralizadas desde el 22 de diciembre, lo que impacta a 800,000 empleados federales, muchos de ellos trabajando sin recibir pago y otros con permiso forzado. A todos se les compensará retroactivamente cuando expire el cierre.

Pero economistas esperan que la paralización más larga en la historia de Estados Unidos eleve la tasa de desempleo por sobre 4.0% en enero dado que los empleados con permiso forzado serán considerados desempleados.

Vacío de datos

El Departamento de Comercio es una de las agencias cuyo financiamiento se ha paralizado como resultado del cierre parcial.

La publicación de los datos producidos por la Oficina de Análisis Económico del Departamento y de la Oficina del Censo se han suspendido, dejando a inversionistas, economistas y encargados de la políticas sin luces sobre la salud de la economía.

Las limitadas cifras de instituciones independientes, incluida la Reserva Federal, sugieren que la economía se frenó en el cuarto trimestre y que siguió perdiendo fuerza a comienzos del 2019.

El Conference Board informó también que su indicador adelantado bajó 0.1% en diciembre tras el alza de 0.2% de noviembre. La entidad dijo que la moderación sugería que “la economía podría desacelerarse hacia un crecimiento de 2% para fines del 2019”.

Si bien un tercer reporte conocido este jueves de IHS Markit mostró que la actividad industrial se afirmó a comienzos de enero, el crecimiento en el sector servicios se desaceleró. Economistas calculan que el cierre del gobierno está restando al menos dos décimos de punto porcentual del crecimiento del PIB trimestral cada semana.