En el primer bimestre del año el subsidio a la gasolina alcanzó los 32,880 millones de pesos frente a los 11,073 millones de pesos que se gastaron en igual periodo del 2011.

En el informe de las finanzas y deuda pública correspondiente a febrero, en el cual se reportó un déficit de 24,300 millones de pesos, se dio a conocer que el precio del petróleo sigue subiendo. Entre enero y febrero la mezcla mexicana promedió 106.8 dólares por barril, en comparación con 83.7 dólares del mismo bimestre del año pasado.

Lo anterior está dejando más ingresos pero también un costo mayor del subsidio a las gasolinas. Los ingresos petroleros ascendieron a 188,000 millones de pesos, es decir, 17.4% más respecto de igual periodo de un año antes.

En tanto que la recaudación de impuestos fue de 281,078 millones de pesos, superior en 3.7% en términos reales a los que se captó en el primer bimestre del 2011.

Los ingresos por Impuesto Sobre la Renta subieron 10%, mientras que por Impuesto al Valor Agregado se elevaron 2%, pero los del Impuesto Especial a Tasa Única cayeron 22.5% en forma bimestral y en comparación al 2011.

Por el lado del gasto, en los dos primeros meses del año el sector público erogó de manera neta 598,200 millones de pesos, lo que significó 12.4% más en términos reales a lo que se ejerció en ese lapso del año anterior.

El gasto programable pagado sumó 443,800 millones de pesos, nivel superior en 13.2% sobre el periodo referido.

Se destacó que las participaciones federales a estados y municipios aumentaron 10.8% debido a la mayor recaudación federal participable.

Y el saldo de la deuda interna neta del sector público al cierre de febrero fue 3.3 billones de pesos, en tanto que la externa se colocó en 115,900 millones de dólares.

17.4% crecieron los ingresos petroleros durante el primer bimestre del año respecto del mismo periodo del 2011, debido a un precio del petróleo mayor al estimado en los Criterios de Política Económica.

DIFUNDEN MINUTA DE LA JUNTA DE GOBIERNO

Efecto de subsidio a gasolina en inflación divide opiniones en Banxico

Las presiones sobre los precios de los alimentos y el subsidio a la gasolina fueron los elementos que provocaron diversas opiniones de los miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México sobre el balance de riesgos para la inflación.

De acuerdo con la segunda minuta de este año, la discusión más nutrida fue en torno de los peligros que enfrenta la inflación local. Para la mayoría el balance de riesgos ha mejorado y para otros no. Por lo que la mayoría consideró que de consolidarse las actuales condiciones favorables sobre las perspectivas de inflación podría ser aconsejable un ajuste a la baja en la tasa de interés de referencia.

Pero algunos integrantes indicaron el riesgo de que la política de precios internos de la gasolina se torne insostenible debido al aumento en el costo del subsidio fiscal originado por el incremento en la brecha de precios externos e internos.

Uno de ellos argumentó que, suponiendo que efectivamente tenga que eliminarse el subsidio a la gasolina por problemas de finanzas públicas, esto tendría un efecto de muy corto plazo sobre la inflación.

No obstante, dijo, vendría acompañado de un elemento que actualmente pudiera estar afectando al alza las expectativas de inflación de mediano y largo plazo.

La mayoría consideró que diversos riesgos al alza para la inflación parecerían haberse atenuado, en particular mencionaron que el área afectada por la sequía ha comenzado a reducirse.

Además, se espera que los precios internacionales del maíz y el trigo disminuyan a fin de año, así como menores presiones derivadas de los precios de las materias primas.

REGRESA VOLATILIDAD

Adicionalmente, algunos miembros de la Junta comentaron que no puede descartarse el regreso de la volatilidad en los mercados financieros internacionales.

La mayoría discutió sobre la fragilidad que persiste en la economía europea.