La propuesta de reforma fiscal que viene integrada en el Made in America tax plan, que buscará financiar el American Job´s Plan (Plan de infraestructura) con más de 2.2 billones de dólares durante los próximos ocho años, propuesto por la administración de Joe Biden, se basa en suposiciones erróneas sobre cómo funcionan los impuestos de sociedades y cómo afectarán a los trabajadores, consideró Tax Foundation.

“Un aumento de la tasa impositiva federal de las empresas a 28%, elevaría la tasa impositiva combinada (federal-estatal) de Estados Unidos a 32.34%, siendo más alto que el de todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el G-7 y de todos nuestros principales socios comerciales y competidores, incluida China”, se lee en el blog de Tax Foundation.

La organización vaticina que elevar la tasa del impuesto de sociedades en 7 puntos porcentuales reduciría la tasa de rendimiento de la inversión empresarial en Estados Unidos y por ende daría lugar a menos inversión, menos productividad, menos puestos de trabajo y menos salarios.

“Estimamos que alzar la tasa impositiva de las empresas a 28% reduciría la producción económica a largo plazo en 0.8%, se eliminarían 159,000 puestos de trabajo y caerían los salarios en 0.7 por ciento”, sentenció.

La semana pasada la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, reveló que el gobierno de Estados Unidos buscará aumentar de 21 a 28% la tasa del Impuesto sobre la Renta (ISR) a sociedades y, además, se aplicaría un impuesto mínimo de 15% sobre los ingresos contables de las grandes empresas que reportan altas ganancias.

“Cuando Estados Unidos tuvo por última vez la tasa impositiva de sociedades más alta de la OCDE, antes de la reforma fiscal del 2017 (realizada por el gobierno de Donald Trump), experimentó varios años de malestar económico, incluyendo niveles crónicamente bajos de inversión, productividad y crecimiento salarial, así como importantes distorsiones y esquemas de evasión en el sector empresarial”.

Tax Foundation recordó que tener una tasa alta de ISR animaría a las empresas estadounidenses a invertir en países con impuestos más bajos; por lo tanto, se bajó la tasa del impuesto de sociedades en el 2017, para competir con otros países del mundo.

En el caso mexicano la tasa de ISR para personas morales es de 30%, mientras que las personas físicas pagan una tasa variable que va de 1.92 a 35%, de acuerdo con la ley del impuesto mencionado.

EU recauda menos que las economías avanzadas

Por su parte, en el Made in American tax plan se detalla que en comparación con el Producto Interno Bruto (PIB), Estados Unidos recauda menos ingresos mediante ISR a sociedades que casi todas las economías avanzadas, entonces, el aumento de la tasa elevaría ligeramente los ingresos de las empresas de aquel país en relación con el PIB.

La administración Biden-Harris reconoce que se deben de aumentar los ingresos para financiar las prioridades fiscales y esto contribuiría a atenuar la desigualdad económica que rige en Estados Unidos.

“El impuesto de sociedades es uno de los impuestos más progresivos de nuestro sistema fiscal”, refiere el Made in America tax plan.

Además, el reporte del plan fiscal reconoce que esto servirá como una palanca esencial para gravar el capital en general y servirá como un respaldo crítico para garantizar que el capital sea gravado al menos una vez.

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