Las subastas de liquidez a largo plazo (TLTRO), que lleva a cabo el Banco Central Europeo (BCE) para que el crédito fluya a la economía, acentuaron la competencia en el sector bancario y estimularon la oferta de financiamiento. Esta es una de las principales conclusiones del informe El Impacto de las TLTRO en las Políticas de Crédito Bancario: el Papel de la Competencia, publicado el jueves por el Banco de España.

El estudio, elaborado a partir de una muestra de 130 bancos de 13 países y sus respuestas a la Encuesta sobre Préstamos Bancarios que elabora el BCE, destaca que las subastas de liquidez a largo plazo de la entidad europea tuvieron efectos directos en los bancos que participaron en ellas, pero también indirectos en las entidades que no lo hicieron.

Respecto a los efectos directos, es decir, en aquellos bancos que participaron en las subastas, el informe detalla que la reducción en el costo de financiamiento gracias a las TLTRO provocó una expansión en su oferta de crédito.

Argumenta que las TLTRO contribuyeron directamente a reducir los márgenes de los préstamos con menor nivel de riesgo y a relajar los criterios de aprobación de financiamiento a las grandes empresas.

Respecto a los efectos indirectos, el informe identifica dos impactos contrapuestos.

Por un lado, la competencia en el mercado de crédito se acentúa, ya que las subastas de liquidez, al reducir los costos de financiamiento de los bancos participantes, permiten que estas entidades compitan de forma más agresiva en el mercado, es decir, concediendo más préstamos a menores tasas de interés.

Por otro lado, la competencia en el mercado de depósitos se debilita porque los bancos que participaron en estas subastas sustituyen parte de sus depósitos por fondos provenientes de las TLTRO.

Tras la crisis financiera mundial del 2008, los principales bancos centrales implementaron numerosas medidas de política monetaria no convencional para evitar la contracción del crédito, estimular la demanda agregada e impulsar la inflación.

En el área del euro, estas medidas incluyeron, entre otras, las subastas de liquidez, la compra de activos públicos y privados, o las tasas de interés negativas.

El 5 de junio del 2014, el BCE anunció su primer programa de TLTRO, que fue implementado a través de ocho operaciones, con frecuencia trimestral, entre septiembre del 2014 y junio del 2016.

La participación en el programa fue muy alta, ya que los bancos del área del euro solicitaron 212,000 millones en las dos TLTRO iniciales y 220,000 millones en las seis posteriores.

El BCE anunció un segundo programa de TLTRO en marzo del 2016.