Mientras los Estados miembros reafirman cumbre tras cumbre su firme voluntad de sanear las cuentas públicas, las estadísticas de Eurostat muestran que solo cinco países de la zona euro -Luxemburgo, Eslovenia, Eslovaquia, Estonia y Finlandia- registraron hasta el tercer trimestre de 2011 una deuda pública inferior al 60%, umbral máximo que contempla el vigente Pacto de Estabilidad.

Los datos publicados ayer por Eurostat reflejan que la deuda pública en la UE alcanzó los 10.3 billones de euros en el tercer trimestre, un 82.2% del PIB. El endeudamiento de los países de la zona euro se situó en 8.2 billones, un 87.4% del PIB. Ambas cifras se alejan, y mucho, del umbral del 60% que contempla el Pacto de Estabilidad.

De los 17 países de la moneda común, solo Luxemburgo, Eslovenia, Eslovaquia, Estonia y Finlandia cumplen las exigencias de la UE. España se desvía muy poco del umbral y, hasta septiembre, su endeudamiento alcanzó los 706,340 millones de euros, un 66% del PIB. Sin embargo, esa cifra se incrementará en los próximos años ya que los ingresos seguirán siendo significativamente inferiores a los gastos. En el mejor de los casos, España cerrará este año con más de 40,000 millones de números rojos, que deberá financiar con deuda pública.

Si bien es cierto que el endeudamiento español es inferior a la media europea, crece a un ritmo muy superior. De hecho, solo los países que han precisado de un rescate financiero (Grecia, Portugal e Irlanda) registran incrementos mayores. La deuda pública española equivalía en el tercer trimestre al 66% del PIB, 7.3 puntos más que un año atrás. Alemania, el país que con más ímpetu reclama austeridad, también incrementó su nivel de deuda en 6.1 puntos hasta alcanzar el 81.8 por ciento.

Hasta ayer, nunca antes Eurostat había informado trimestralmente sobre el nivel de deuda pública. La oficina estadística europea destaca con grandes caracteres que, entre julio y septiembre, el endeudamiento de la zona euro se redujo en tres décimas respecto al trimestre anterior, del 87.7% al 87.4 por ciento. Es una forma de verlo. El apunte de Eurostat es tan cierto como que, entre enero y septiembre, el endeudamiento de la UE se ha incrementó a un ritmo de 1,800 millones de euros al día. Y también es verdad que, en 2011, por primera vez, la deuda pública de los Veintisiete superó el umbral de los diez billones de euros.

La mayoría de Estados, además de registrar un déficit superior al 60%, también incumplen el otro requisito del Pacto de Estabilidad que prohíbe registrar un déficit público superior al 3 por ciento. Una situación que será difícil de revertir en el corto plazo si, como indican las previsiones, se prolonga el parón de la actividad registrado en la segunda mitad de 2011 en la UE.

Si bien aún no existen datos cerrados de 2011, ya se sabe que países como España, Francia o Alemania incumplirán, tanto por nivel de déficit como de deuda, las exigencias comunitarias. De hecho, el anteproyecto de la Ley de Estabilidad que acaba de presentar el Gobierno de Rajoy contempla que no será hasta 2020 cuando la deuda pública española se sitúe por debajo del 60% del PIB.

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RDS