Las nuevas regulaciones que los gobiernos están imponiendo al sector financiero internacional a causa de la crisis económica global deben coordinarse y adecuarse al difícil entorno por la que atraviesa el sector, para evitar nuevos recortes y que se detenga el crecimiento del crédito, advirtió Manuel Medina Mora, director general de Banca de Consumo de Citigroup.

El enfoque de Basilea III es pro-cíclico. Si no se establece una adecuada implementación los bancos pueden llegar a requerir más capital a mediano plazo , aseguró el directivo de Citi.

En el marco de un seminario del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), previo a la Reunión de Ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales del G-20, el también Presidente de la Comisión Ejecutiva de Banamex consideró que es necesario encontrar un equilibrio entre las reformas financieras y el sano crecimiento del sector bancario internacional, ya que al final, este sector es el que puede impulsar el desarrollo de la economía mundial.

Por ello, Citigroup se opone a que las reglas de Basilea III y la regla Volcker sean implementadas como están redactadas en este momento, ya que esta última es compleja en su implementación y no responde con claridad qué nivel de actividad es permitido en los mercados de capitales.

La repercusión de la regla aumenta por la potencial inconsistencia de su aplicación en otras entidades fuera de su jurisdicción, lo cual puede reducir la liquidez en el mercado , precisó Medina Mora.

Por otra parte, Francisco González, presidente y director del grupo BBVA, pidió a las autoridades reguladoras reflexionar mucho sobre cuánto se afectará el crecimiento de los bancos con los nuevos requerimientos para el sistema.

Si bien las reformas son necesarias para que se regrese la estabilidad y la confianza hacia el sector financiero global, éstas deben examinarse pensando en el impacto en la economía real , dijo González.

En el mismo sentido, Charles Dallara, director del Instituto Internacional de Finanzas, consideró que de existir también un equilibrio entre los requerimientos fiscales y la creación de empleo, permitirá la recuperación de las economías desarrolladas.

No todos los países requieren de la misma regulación, ya que cada uno tienen sus propias necesidades. Necesitamos que se adecuen las restricciones fiscales, sin que se comprometa el crecimiento , dijo.

UNA CRISIS TAMAÑO MAMUT

Y es que de acuerdo con Guillermo Ortiz Martínez, presidente del Grupo Financiero Banorte, si bien se han vivido crisis locales que han afectado a las economías a escala global, la diferencia de ésta es que tiene dimensiones del tamaño de un mamut .

Durante una sesión en la que también participó el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, el exgobernador del Banco de México dijo que si bien la economía mexicana está razonablemente bien balanceada en materia macroeconómica y no hay puntos de presión, no se descarta que pueda haber mayores presiones externas en el futuro.

Vivimos en un mundo interconectado y en la medida que haya dislocaciones adicionales vamos a sufrir , agregó Ortiz.

En cuanto a Grecia, consideró que se dio una solución inadecuada al tema, con la negociación de los bonos y los bancos privados, donde al final no se resuelve el problema de la deuda soberana.

Mencionó que espera que haya un plan b, ya que consideró frágil el programa de sustentabilidad de la deuda del país helénico, debido a que en el fondo es un problema de reformas fiscales locales.