Carlos Urzúa busca convencer a los mercados de que un eventual gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), candidato por la coalición Juntos Haremos Historia, no está en contra de la inversión privada y será fiscalmente responsable. Su trabajo es primordial, pues sería el secretario de Hacienda si López Obrador, puntero en las encuestas, resulta vencedor en la elección del 1 de julio.

“Necesitamos más inversión privada, necesitamos atraer más inversión por parte de empresas extranjeras, porque son muchas veces las que traen el conocimiento”, dice el todavía académico del Tecnológico de Monterrey.

Urzúa, de 62 años, tiene maestría en Matemáticas, un doctorado en Economía, y es además un viejo conocido de López Obrador: fue secretario de Finanzas del 2000 al 2003 cuando AMLO fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

¿Qué diagnóstico tienen sobre la economía mexicana?

México en este siglo está creciendo a tasas muy bajas. Estamos muy abajo en inversión pública. El gasto (del gobierno) es muy malo, probablemente por incompetencia, corrupción o las dos cosas.

¿Dan las cuentas para financiar sus programas sociales y de infraestructura?

La clave es: si nosotros no podemos tener la cantidad suficiente de recursos para la inversión que queremos y los programas sociales, vamos a parar y vamos a cuidar muchísimo el déficit público.

¿Cómo ha sido la relación del equipo económico de López Obrador con los inversionistas internacionales?

Los inversionistas de portafolio saben el panorama de la economía pero quieren tener garantías de que el Banco de México, por ejemplo, va a seguir siendo autónomo, es obvio porque está en la Constitución.

Preguntan también qué sucede con el tipo de cambio (...), pero ahí tampoco hay ningún problema porque tanto el Banco de México como nosotros estamos totalmente a favor de un régimen de libre flotación.

Ha habido comentarios duros sobre su futuro rol como secretario de Hacienda que señalaban que tenía poca experiencia. ¿Cómo van a manejar eso?

Ya tengo mi equipo de gente de primer nivel. Yo fui secretario de Finanzas del Gobierno de la Ciudad de México y, entonces, tengo más experiencia que la que tenía, por ejemplo, Luis Videgaray (actual canciller) cuando llegó a ser secretario de Hacienda. Es un poco de grilla.

¿Podemos dar por hecho que se van a pausar más licitaciones de la reforma energética?

López Obrador ha dicho que si los contratos ya asignados están bien puestos vamos a respetarlos. Se va a detener el proceso de licitación y se va a analizar qué es lo que vamos a hacer, y se va a estudiar más acerca de la situación de los yacimientos petroleros que quedan por adjudicarse y entonces se va a decidir.

¿El tema del nuevo aeropuerto ha dañado la relación con la iniciativa privada?

En este momento yo creo que el candidato, y también gente de él, están más y más convencidos de que probablemente lo del nuevo aeropuerto no sea tan mala idea después de todo por asuntos técnicos.

También ha contemplado una concesión a quienes ahorita son contratistas y están haciendo el nuevo aeropuerto. No se ha decidido y tampoco ha desechado lo de (usar el aeropuerto militar de) Santa Lucía, pero creo que ahora se ha decantado más con el nuevo aeropuerto.