Un proyecto de reforma impositiva de los republicanos se estancó en el Senado estadounidense, lo que obligó a los legisladores a sopesar nuevas opciones a una enmienda exigida por un conservador para abordar la expansión proyectada del déficit.

El senador Bob Corker quería agregar una disposición que desencadenaría en aumentos automáticos de impuestos en los próximos años si los recortes impositivos en el proyecto no logran impulsar a la economía y generar ingresos suficientes para compensar la expansión prevista del déficit.

Pero la propuesta de Corker fue rechazada por motivos de procedimiento.

Ante esto, el Senado anunció que no realizará una votación el jueves y que continuaría debatiendo la iniciativa este viernes.

El revés enfatizó las preocupaciones persistentes entre los conservadores fiscales en el partido sobre el impacto en el déficit del proyecto, visto por los republicanos como crucial para sus perspectivas políticas en las elecciones de noviembre del 2018, cuando buscarán mantener el control del Senado y la Cámara de Representantes.

La enmienda de Corker era necesaria para ganar su voto para el proyecto de ley, así como los sufragios de otros senadores republicanos preocupados por el déficit.

rESPALDO DE McCAIN se diluyó

Por la mañana, el panorama para la ley Trump pintaba diferente, pues el apoyo republicano para impulsar una radical baja de impuestos en Estados Unidos ganaba fuerza con el respaldo del senador John McCain, en momentos en que los líderes del partido buscaban acuerdos para asegurar los votos para su aprobación.

McCain, quien tuvo un rol decisivo en evitar una ley que acababa con el programa de salud Obamacare a principios de este año, dijo que el proyecto estaba “lejos de ser perfecto”, pero que impulsaría la economía y ofrecería una desgravación fiscal para todos los estadounidenses.

Sin embargo, la senadora republicana Susan Collins dijo a periodistas que aún no había comprometido su respaldo.

Incluso los mercados financieros estadounidenses subieron por el optimismo respecto a que la medida sería aprobada, un sentimiento compartido por grupos conservadores que siguen confiando en ver la primera gran reforma al código tributario desde 1986, cuando era presidente el republicano Ronald Reagan.

No obstante, los republicanos han reconocido que un fracaso en el proyecto de ley impositivo podría poner en riesgo su control del Senado y de la Cámara de Representantes en las elecciones legislativas del próximo año.

La Cámara de Representantes aprobó su propio proyecto de ley impositivo el 16 de noviembre. Si es aprobado esta semana, el proyecto de ley del Senado tendría que ser homologado con la versión de la Cámara de Representantes antes de que la versión final pueda ser enviada al presidente Donald Trump.

El proyecto de ley del Senado reduciría la tasa tributaria para empresas estadounidenses a 20 desde 35% y además bajaría la carga impositiva sobre pequeñas empresas e individuos. Los recortes para los individuos regirían hasta el 2026, mientras que los recortes para empresarios serían permanentes.