Senadores de PRI, PAN y PRD se reunirán el próximo jueves con el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, para analizar el trámite solicitado por el presidente Felipe Calderón para modificar un convenio firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para aumentar de 1.52 a 1.87% las cuotas que México entrega a ese organismo financiero.

Y es que el Senado frenó desde la semana pasada la aprobación de dicho trámite solicitado por el Ejecutivo federal, debido a que entre los legisladores existen dudas sobre esa solicitud presidencial y los efectos que tendría en la economía mexicana, explicó el presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, José Isabel Trejo (PAN).

Por ello, la Mesa Directiva de la Comisión de Hacienda se reunirá con Carstens el próximo jueves, según se acordó ayer entre los integrantes.

De acuerdo con el Ejecutivo federal, el aumento equivaldría a 14,037.7 millones de dólares, con el fin de que México contribuya a la estabilidad financiera mundial, dados los últimos acontecimientos de crisis en países de Europa.

El presidente Calderón argumentó que ese aumento tiene el propósito de reforzar al FMI para enfrentar los retos por la crisis financiera surgida en Europa. Otro argumento que ofreció fue que ese aumento permitirá a México incrementar su influencia dentro del organismo.

Las medidas constituyen, en 65 años de historia, la más profunda reforma de la estructura de gobierno del FMI u la mayor transferencia de poder de voto de influencia en favor de los países de mercados emergentes , precisó Calderón en diciembre.