El Senado de Estados Unidos (EU) se esforzó este domingo en ultimar la legislación para sacar adelante el plan de gasto de un billón de dólares para carreteras, líneas ferroviarias y brindar Internet de alta velocidad; sin embargo algunos senadores prevén que la aprobación final se produzca esta misma semana.

El líder de la mayoría del Senado, Chuck Schumer, comentó que el texto estaba “siendo finalizado de forma inminente”, y que la Cámara Alta podría empezar a votar todas las enmiendas relevantes terminando el proyecto de ley “en cuestión de días”.

El enorme paquete de infraestructura es una de las principales prioridades legislativas del presidente Joe Biden y supondría la mayor inversión en carreteras, puentes, puertos y tránsito de Estados Unidos en décadas. Incluye 550,000 millones de dólares en nuevos gastos que se suman a los 450,000 millones de dólares de fondos previamente aprobados y proporcionaría dinero para sustituir las tuberías de agua y construir una red de estaciones de carga de vehículos eléctricos.

El senador demócrata Jon Tester, uno de los principales negociadores de la ley, declaró a los periodistas que un posible obstáculo es una disposición sobre los salarios.

Los demócratas quieren incluir una ley que exigiría a los contratistas el pago de los salarios vigentes —niveles normalmente más altos fijados por los sindicatos— en los proyectos financiados por la legislación.

La senadora Susan Collins, republicana de Maine, dijo a CNN que cree que al menos 10 republicanos apoyarán la medida, lo que permitiría superar el obstáculo de procedimiento de 60 votos.

“Mi esperanza es que terminemos el proyecto de ley para el final de la semana”, confió Collins.

El texto final —incluidas las disposiciones detalladas para pagarlo— determinará si una mayoría bipartidista en el dividido Senado puede mantenerse. Hasta ahora, los senadores han apoyado una versión de la legislación en votaciones de procedimiento, incluyendo un margen de 66-28 el viernes que incluía a 16 republicanos.

El asesor económico de la Casa Blanca, Brian Deese, habló del proyecto de ley antes de que se revelaran sus disposiciones finales como “inversiones muy necesarias en nuestra economía” que podrían ayudar a aliviar los cuellos de botella de la oferta que estaban contribuyendo a la inflación, que es uno de los temas que más preocupan.

“Facilitará la circulación de bienes y servicios. Realmente bajará los precios a largo plazo”, declaró Deese en “Fox News Sunday”.

Proyecto de Ley Presupuestaria

Sin embargo, los demócratas han emparejado el proyecto de ley “dura” de infraestructuras con un proyecto de Ley Presupuestaria de “reconciliación” mucho más grande, de 3.5 billones de dólares, que impulsaría el gasto en educación, atención infantil, cambio climático y otras prioridades del partido.

Schumer comentó que inmediatamente después de la aprobación del proyecto de Ley de Infraestructura se procederá a una resolución presupuestaria que permitiría utilizar las normas de “reconciliación” para esas inversiones, lo que permitiría a los demócratas aprobarlas con sólo una mayoría simple sin el apoyo de los republicanos.

Los demócratas quieren compensar el gasto social con alza de impuestos a las empresas y a los estadounidenses que ganan más de 400,000 dólares al año.

El senador Joe Manchin, demócrata de Virginia Occidental, declaró que aunque el proyecto de ley debería obtener un fuerte apoyo, no podía garantizar la aprobación del proyecto de reconciliación.

Acotó, además, que ambos planes deben ser pagados en su totalidad para evitar una peligrosa acumulación de deuda.

“Vamos a ver si los pagos son reales” y añadió que, aunque podría apoyar algunas subidas de impuestos, le preocupaba que la economía estadounidense dejara de ser competitiva.