El Senado de Estados Unidos confirmó el martes a Jerome Powell como nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed) tras ser nominado por el presidente Donald Trump para relevar el próximo 3 de febrero a Janet Yellen.

Powell, actual gobernador de la Fed, fue aprobado por 85 votos a favor y 12 en contra y reemplazará a Yellen, quien concluirá su mandato el mes próximo.

Al reemplazar a Yellen, Trump se convierte en el primer presidente en 40 años que no mantiene en su cargo al presidente de la Fed designado por su antecesor.

Analistas dicen que la designación de Powell le ofrece a Trump la chance de eliminar de la Reserva Federal a una nominada por Barack Obama y además manda a los mercados la señal de que apoya la política de aumentos graduales de las tasas una estrategia monetaria que le valió aplausos a Yellen al término de su mandato.

Powell de 64 años está en la Fed como gobernador desde el 2012 y jamás discrepó con las decisiones de política monetaria adoptadas por la entidad , asimismo ha compartido su preocupación por la inflación y el enfoque prudente respecto a los incrementos en las tasas de interés, por lo que su elección supone apoyar el continuismo.

Durante el proceso de confirmación, Powell, que es republicano, se mostró proclive a los consensos.

No es probable que procure acelerar el aumento de las tasas pero sí que tienda a eliminar reglamentaciones financieras que disgustan a los mercados.

Powett es un abogado licenciado por la Universidad de Georgetown y fue socio de la firma de capital privado The Carlyle Group. También trabajó en el Tesoro estadounidense bajo la presidencia de George Herbert Walker Bush en la década de 1990.

El reto de Powell al frente de la Fed será encontrar el punto exacto con el que seguir retirando los estímulos a la economía sin arruinar la recuperación.

En el mandato de Yellen, las tasas de interés pasaron de 0 a 1.5%, un viaje en el que la política monetaria sigue siendo “acomodaticia”. El nuevo presidente de la Fed deberá elevarlas hasta 2.25%, donde los miembros del organismo sitúan las tasas a finales del 2018, o a 3.25%, para finales del 2020. Estas cifras ya suponen mayores costos financieros y una presión adicional para empresas y familias con deudas. (Con información de AFP)