El Senado estadounidense desafió la tradición de hermetismo de la Reserva Federal (Fed), al aprobar por unanimidad una medida que dejará al descubierto los detalles de los créditos de emergencia que otorgó durante la crisis financiera.

En su intento por estabilizar al sector bancario y a la economía global, la Fed inyectó cientos de millones de dólares en los mercados durante la peor parte de la crisis internacional, expandiendo su hoja de balance a más de 2 billones de dólares.

En una votación de 96 a 0, se decidió que el brazo investigativo del Congreso desarrollara una auditoría extraordinaria al crédito de emergencia otorgado por el banco central desde diciembre del 2007.

Además, se le exigirá a la Fed desclasificar públicamente antes del 1 de diciembre de este año información detallada que dé cuenta de las instituciones financieras que asistió con sus créditos.

La medida, impulsada por el senador independiente Bernie Sanders, fue aprobada como una enmienda al radical proyecto de reforma a Wall Street, una prioridad para el presidente Barack Obama y los demócratas en un año electoral.

Los legisladores están realizando una reescritura de la regulación financiera para intentar que los bancos y los mercados de capital sean menos propensos a crisis periódicas, las que académicos afirman se han vuelto más comunes desde una ola de desregulación producida en la década de los 80.

La rentabilidad futura, la capacidad de riesgo y el potencial de crecimiento de las firmas financieras están en tela de juicio.

El rol de la Fed en el desarrollo y la respuesta a la crisis ha estado bajo un particular escrutinio, con algunos congresistas acusando al banco central de lapsos regulatorios.

Partes de la legislación de reforma general a Wall Street que está a punto de emerger del Congreso se ha topado con la firme oposición de altos funcionarios del banco central. Pero al menos un estratega de la Fed dijo que una auditoría a las medidas de emergencia sería aceptable.

Me siento cómodo con la enmienda modificada de Sanders , dijo a la prensa Jeffrey Lacker, presidente del Banco de la Reserva Federal de Richmond.

El Senado rechazó posteriormente una medida más estricta, a la que se oponía la Fed, que habría expuesto al banco central a un escrutinio más amplio por parte del Congreso, ya que estaría sujeto a auditorías permanentes del Poder Legislativo.

La Cámara de Representantes aprobó su propio proyecto de reforma en diciembre pasado, acogiendo muchas de las propuestas que Obama propuso a mediados del año pasado.

El proyecto de los representantes incluyó una enmienda del republicano Ron Paul que extendería las auditorías del Congreso a la política monetaria de la Fed, una medida a la que el banco central se opone.

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