Bruselas.- Un nuevo paquete de rescate para Grecia no ayudará a salvar el país de la crisis en la que se encuentra, sino que incrementará los costes político y económico, advirtió un grupo de estudios independiente dedicado a temas de la Unión Europea (UE).

La ayuda está en fase de preparación y podrá ser aprobada el próximo 3 de julio a condición de que el Parlamento griego adopte nuevas medidas de austeridad para el país, según determinaron los gobernantes de la UE el viernes, en una cumbre celebrada en Bruselas.

"Considerando las pobres perspectivas de crecimiento de Grecia y su creciente deuda, es probable que el país entre en bancarrota dentro de pocos años, aunque logre un respiro gracias a un segundo rescate", afirmó Raoul Ruparel, analista económico de la organización Open Europe con sede en Londres.

"Ningún país en la historia económica moderna se enfrentó a niveles de deuda similares al de Grecia, que ronda el 150% de su Producto Interno Bruto (PIB), y pudo evitar la bancarrota", señaló.

De acuerdo con el analista, además de la ayuda de 110,000 millones de euros ya aprobada por la UE en mayo de 2010, el país necesita de un préstamo de 'al menos' 122,000 millones de euros para cubrir sus necesidades financieras hasta 2014, 'en el escenario más optimista'.

Aunque reciba esa cuantía, es poco probable que tendrá condiciones de financiarse más allá de ese año.

Por ello, Ruparel indicó que los líderes europeos deberían, en cambio, "estar preparando medidas para que una bancarrota pueda ser manejada de la manera más ordenada posible", pese al riesgo que comporta dicho ejercicio de llevar aún más incertidumbre a los mercados.

Con ello, estarían reduciendo los costes de la crisis para los contribuyentes europeos, sostuvo el analista.

" Lo mejor para Grecia es reestructurar su deuda lo antes posible, ya que el coste de una reestructuración también se incrementará con el tiempo, dado que la deuda griega se incrementará en los próximos años", advirtió.

Según sus cálculos, para reducir el peso de la deuda griega a un nivel sostenible en la actualidad se tendría que cancelar mitad de su valor.

En 2014 sería necesario cancelar hasta dos tercios de la deuda griega para lograrse el mismo resultado, lo que supone un "incremento radical en el coste para los inversores", apuntó.

Open Europe estimó que el coste de la reestructuración de un 50% de la deuda griega costaría a la economía europea entre 123,000 millones y 144,000 millones de euros, de los cuales 23,550 millones de euros saldrían del bolsillo de los contribuyentes.

Cada hogar de la zona del euro tiene suscrito unos 535 euros en deuda griega a través de garantías de préstamos de la UE. Sin embargo, después de 2014 y de un segundo rescate, ese valor se habrá incrementado hasta 1,450 euros por hogar", afirmó.

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