Roma.- Grecia vivió hoy un segundo día de huelga general y manifestaciones contra la iniciativa de ley que contempla drásticos recortes al gasto público, la cual será votada en el Parlamento este domingo.

Los inconformes rechazan un proyecto de austeridad aprobado el viernes por el gabinete, el cual fue exigido por la zona euro para desbloquear un nuevo paquete de ayuda financiera y evitar la bancarrota de Atenas.

La huelga paralizó este sábado casi todo el servicio de transporte público en la capital del país, incluidos autobuses urbanos, taxis, tranvías y metro, trenes suburbanos y barcos, aunque el ferrocarril eléctrico operó durante algunas horas.

Los servicios en aeropuertos no se vieron afectados por el paro de labores, de acuerdo con reportes del diario griego Ekathimerini.

Los hospitales públicos funcionaron sólo con el personal indispensable, ya que los médicos también se sumaron a la huelga.

Dos manifestaciones se registraron en Atenas, una de ellas organizada por la Confederación General del Trabajo de Grecia y la Unión de Funcionarios Públicos en la plaza Syntagma, y la otra fue convocada por la Unión Comunista en la Plaza Omonia.

Para la noche del domingo, los mayores sindicatos griegos convocaron a un mitin frente a la sede del Parlamento, durante la sesión en la que los diputados debatirán y votarán el acuerdo alcanzado por el gabinete griego.

Se espera que el paquete de recortes, que incluye reducir 20 por ciento el salario mínimo, reciba muchos votos en contra, pero la coalición de gobierno tiene fuerte presencia en el Parlamento, con 230 de 300 escaños.

La Unión Europea exige a Grecia drásticos recortes al gasto público para destinarle 170 mil millones de dólares para evitar la quiebra, pese a que las medidas están alimentando una crisis política y social.

En caso de que el Parlamento griego apruebe el proyecto, aún deberá ser aprobado por los ministros de Finanzas de la zona euro la próxima semana.