Este martes la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) publicó las reglas del programa de Vivienda Social, por el cual otorga subsidios para adquisición, autoproducción, reconstrucción, mejoramiento de unidades habitacionales y reubicación de vivienda.

En el Diario Oficial de la Federación, la Sedatu detalló los parámetros para otorgar apoyos como parte de este esquema que opera la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) y por el cual se prevé entregar 39,965 subsidios, según lo estimado en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2020.

Dentro de las estrategias delineadas en dichas reglas de operación se plantea la de atender a la población con mayor rezago, contribuir en la solución de grandes desafíos en materia urbana, así como fortalecer e incrementar las intervenciones que favorezcan la producción social de vivienda asistida.

“De acuerdo con estimaciones de la Comisión Nacional de Vivienda, con base en la información de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares 2018, alrededor de 9.2 millones de viviendas se encuentran en condición de rezago habitacional, es decir, que los materiales de techos, muros o pisos son considerados como precarios, que no cuentan con excusado o aquellas cuyos residentes habitan en hacinamiento”, se pueden leer en las reglas publicadas en el DOF.

Territorialmente -añade- las entidades en las que se concentran el mayor rezago son: Veracruz, Chiapas, Estado de México y Oaxaca, con cerca de 3.5 millones de viviendas en esta condición. Por otro lado, en cuanto al tamaño de localidad, 55% del rezago habitacional se concentra en localidades de hasta 2,500 habitantes.

Según las reglas, se buscará atender como población objetivo a los hogares de bajos ingresos que habitan en una vivienda en condición de rezago habitacional con especial atención a personas que habiten en zonas de población mayoritariamente indígena; jefas de hogar; personas afectadas por fenómenos naturales o que se encuentren en zonas en situación de riesgo, entre otros.

Estos subsidios pueden ser entregados en diferentes modalidades de acuerdo al tipo de apoyo que se entregaría. “El esquema de operación del programa articula tres componentes: ahorro, crédito y subsidio y funciona de manera distinta según se trate de procesos de producción social de vivienda asistida o cofinanciamiento”.

Para la adquisición de vivienda nueva o usada, el subsidio puede ser hasta 79,000 pesos, mientras que para autoproducción dicha cifra sería hasta 76,593 pesos, cantidades que se acompañan con ahorro del beneficiario y en su caso algún crédito de una entidad ejecutora.

En este año dicho programa tiene una partida presupuestal asignada de 1,483 millones de pesos, es decir una reducción real de 16.6% respecto a lo asignado en el 2019.