Los reportes dados a conocer sobre el índice de gerentes (PMI) de la zona euro, Estados Unidos y China prendieron un foco rojo sobre la debilidad del sector manufacturero a nivel mundial.

HSBC informó que el índice PMI para el sector fabril de China subió a 47.8 desde el mínimo de nueve meses registrado en agosto de 47.6; sin embargo, se mantiene debajo de los 50 puntos, que indican contracción del sector.

Analistas estiman que la economía china tocará su punto más bajo este trimestre y que comenzará su recuperación a finales de este año; además, esperan que en el 2012 crezca por debajo de 8%, el menor nivel desde 1999.

Por otro lado, el PMI elaborado por Markit para la zona euro cayó a 45.9 desde 46.3 registrados el mes pasado.

Markit destaca que la actividad empresarial (servicios y manufacturas) en Francia cayó a 44.1 desde 48 en agosto, su mayor descenso desde abril del 2009.

En tanto que, en Alemania subió a 49.7 desde 47, para sumar cinco meses de contracción.

Asimismo, el índice fabril de Estados Unidos en septiembre se mantuvo estable a 51.5 respecto de agosto. Sin embargo, en el tercer trimestre, promedió 51.5 frente a los 54.2 anotados en el segundo trimestre, su peor desempeño trimestral desde el 2009.

Las cifras muestran el gris escenario por el que atraviesa la economía mundial y la difícil tarea a la que están sometidas las autoridades correspondientes.

Debido a lo anterior, se esperan mayores acciones por parte de los bancos centrales; que el Banco Central Europeo recorte su tasa de referencia en octubre a 0.5%, un nuevo mínimo histórico y, que las autoridades de China agilicen sus esfuerzos de ajuste sobre el lado fiscal y monetario.

Es probable que se necesiten más estímulos macroeconómicos -incluyendo un euro más débil y una menor tasa de interés del BCE- para poner a la región en camino a un crecimiento sostenido y, por lo tanto, asegurar la supervivencia (de la zona euro) comentó Martin van Vliet, economista de ING.

Líderes de la Unión Europea y de China se reunieron en Bruselas este jueves para intentar superar sus diferencias sobre el comercio y llegar a un acuerdo para afrontar la crisis de deuda de la zona euro.