Guadalajara, Jal. Es falso que México registre los niveles de inflación más bajos de los últimos 20 años como presume el banco central, afirmó la investigadora y catedrática de la Universidad Panamericana, Nora Ampudia.

Según la economista, México padece un problema de inflación contenida , es decir, que aún cuando los costos de producción van en ascenso, el Índice de Precios al Consumidor se mantiene estable debido a una débil demanda interna provocada por el escaso poder adquisitivo de la población con menores ingresos.

La especialista explicó que los precios en el mercado no aumentan porque los consumidores no tienen la capacidad de comprar los productos, lo cual no significa que no exista la inflación sino que hay factores que la ocultan como la caída de los salarios, el bajo poder adquisitivo y la apreciación del peso.

De acuerdo con el análisis de esta investigadora, la inflación real -de no existir los factores que la disfrazan- sería superior a 10%, muy por encima de 3% en que fijó el Banco de México (Banxico) la inflación en el mes de marzo al calificarla como la más baja de los últimos 20 años.

Para Nora Ampudia, el incremento en el Índice de Precios al Consumidor que es el instrumento con que se mide la inflación en México, es una inflación contenida, disfrazada y absorbida por la gente de menos ingresos.

Con base en su análisis, los precios que mayores aumentos han registrado son los de los alimentos, que es el rubro al que la población de escasos recursos destina más de la mitad de sus ingresos.

Técnicamente correcta

En contraparte, José Luis Sánchez de la Fuente, analista y director de Relaciones Empresariales de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), consideró que la inflación de Banxico es técnicamente correcta y está bien medida.

Sin embargo aclara que el banco central está conteniendo artificialmente la inflación, manteniendo un dólar barato que permite a la población adquirir productos a bajo costo debido a la competencia que se genera con la importación de artículos baratos.

No hay que perder de vista que el Índice de Precios al Consumidor es un valor promedio y que en condiciones económicas como las que vive México deja de ser un indicador objetivo del bienestar, pero las cifras técnicamente son correctas , aseveró.

Contrario al análisis de la doctora Ampudia, el investigador de la UAG consideró que si no existiera un control de la inflación como el que ha logrado Banxico, los mexicanos tendríamos menos capacidad de compra.

Sánchez coincidió en que los productos del campo son los que han disparado su costo afecta a la población de menos ingresos.

Ampudia manifestó que la economía se está achicando porque no considera indicadores indispensables para medir el bienestar de la población como la precarización del salario y la tasa de desempleo.

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