Las negociaciones para ayudar a Grecia a superar la crisis presupuestaria se aceleraban este viernes, a cambio de una nueva cura de austeridad que debe llevar a cabo Atenas para obtener un préstamo adicional, en el que podrían participar los bancos privados.

Según la prensa griega, se ha concluido un acuerdo de principio para obtener uno nuevo paquete de créditos de unos 60,000 millones de euros, lo que le permitirían cubrir las necesidades financieras del país hasta 2014.

Dicho plan sería financiado por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El diario progubernamental Ta Nea afirma que este nuevo acuerdo, que se sumará al plan de ayuda de 110,000 millones de euros concedido en mayo del 2010 por un plazo de tres años, ha sido cerrado en "Viena, el miércoles en una reunión de expertos de la zona euro".

"Un acuerdo de salvamento para tres años", titula también el diario financiero Naftemporiki. Dicho acuerdo "de 60.000 millones de euros" se daría a cambio "de medidas de austeridad de unos 6.400 millones de euros para 2011 y 22,000 millones para el 2015", precisa el diario.

El nuevo ahorro provendría del aumento de impuestos, la reducción del número de funcionarios y nuevos recortes salariales, así como la aceleración del plan de privatizaciones que permitiría recaudar al Estado griego 50,000 millones de euros para el 2015.

Simpatizantes comunistas ocuparon este viernes el ministerio de Finanzas griego para protestar contra la austeridad en el país, donde la tensión social crece.

El primer ministro griego, Georges Papandreou, se iba a reunir a primera hora de la tarde con el jefe de filas de ministros de Finanzas de la zona Euro, Jean-Claude Juncker, en Luxemburgo.

"En mi opinión y según lo que sé, Grecia podrá tener un nuevo plan" de ayuda, pero "con condiciones estrictas", indicó el jueves Juncker.

Este encuentro en Luxemburgo coincide con la esperada publicación, probablemente en la tarde de este viernes, del informe sobre la situación presupuestaria del país que han realizado expertos de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), reunidos en la 'troika'.

Según una fuente europea, estos podrían sugerir un nuevo plan de ayuda.

Los expertos evalúan el avance de las medidas de rigor aplicadas por Grecia, en el marco del préstamo de 110,000 millones de euros que recibió hace un año. Del resultado del mismo, depende una nueva entrega de 12,000 millones de euros de dicho crédito.

El pago de la parte que corresponde al FMI ha sido puesto en duda, dadas las dificultades que sigue teniendo el país para reducir su colosal deuda de cerca de 350,000 millones de euros.

La agencia de calificación financiera Moody's aseguró esta semana que hay un 50% de riesgos de que Grecia no puede pagar su deuda en los próximos cinco años.

Normalmente, el país hubiera debido empezar a financiarse parcialmente el próximo año en los mercados financieros, pero dados los altísimos intereses que debería pagar, parece que esto no es posible.

Juncker aseguró el lunes que quiere "resolver el problema griego para finales de mes". Los ministros europeos de Finanzas se reunirán el 20 de junio y los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, los días 23 y 24 para cerrar el dossier.

Otra exigencia, sobre todo en Berlín, es que los acreedores privados de Grecia se impliquen también en el nuevo plan de ayudas.

Una posibilidad es que los bancos acreedores se comprometan a comprar de nuevo títulos de la deuda griega cuando concluya el plazo de los actuales (un "roll over").

RDS