El crecimiento económico al otro lado del Atlántico parecía haber dejado de ser un problema para los mercados, que centraban sus ojos en Europa y, especialmente en España e Italia, los "alumnos" más torpes -de los no rescatados- del Viejo Continente.

Pero algunos datos macro ponen en duda que Estados Unidos haya salido por completo de peligro.

Así, en pleno Viernes Santo, Estados Unidos ha dado a conocer que creó 120.000 empleos el mes pasado, muy por debajo de los 205.000 esperados por los analistas consultados por Bloomberg. La tasa de paro, sin embargo, bajó hasta el 8.2% desde el 8.3%, debido al descenso de la población activa (número de personas que están buscando empleo).

El dato de creación de empleo al otro lado del Atlántico es el más bajo de los últimos cinco meses y pone de relieve las recientes palabras del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, que advirtió que la mejora del mercado de trabajo no sería sostenible a menos que el crecimiento económico se acelerara.

El Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos creció a una tasa anualizada del 3% en el último trimestre de 2011, de manera que los datos de empleo del mes pasado apuntan a que ese ritmo no se mantuvo entre enero y marzo. La primera estimación de la evolución del PIB de la mayor economía del mundo en el primer trimestre se publicará el próximo 27 de abril.

Las últimas estadísticas arrojaban esperanza sobre el comportamiento del mercado laboral en Estados Unidos -en diciembre se crearon 223.000 puestos de trabajo, en enero 275.000 y en febrero 240,000-, pero el dato conocido el viernes implica que la situación no es tan optimista como creían los expertos. "Es ciertamente inquietante", señala a Bloomberg Chris Rupkey, de Mitsubishi Tokio Bank.

La cifra que ha comunicado el departamento de Trabajo de Estados Unidos ha sido inferior a las estimaciones más pesimistas de los economistas encuestados por Bloomberg. La única buena noticia es que el dato revisado de febrero revela que se crearon 240,000 empleos en ese mes, ligeramente por encima de los 227,000 de la primera estimación.

REACCIÓN DE LOS MERCADOS

Las Bolsas europeas no se verán afectadas hoy por el dato, pues están cerradas, ni tampoco Wall Street, que tampoco abrirá sus puertas. Sin embargo, sí hay futuros sobre el S&P 500 y el Nasdaq y estos sufrían bruscas caídas, en torno al 1%, tras conocerse las cifras. Los parqués europeos descasarán también el lunes, pero Wall Street regresará a la actividad habitual.

Es cierto que los mercados pueden ver el lado positivo de esta cifra, incuestionablemente por debajo de las expectativas, y es el hecho de que la Reserva Federal se llegue a plantear más medidas expansivas de política monetaria y lance un nuevo programa de quantitative easing(compras de deuda): sería el tercero (QE3).

En el mercado de divisas, la reacción del dólar ha sido inmediata, cayendo hasta las 1,309 unidades por cada euro, frente a las 1,307 de última hora de ayer.