En el marco del Foro Económico Mundial se emitió una guía para la implementación de criptomonedas de bancos centrales; cada entidad debe evaluar los riesgos inherentes a la emisión.

La intención de los bancos centrales de emitir monedas digitales es cada vez más una constante en el mundo. Diversos formuladores de política monetaria se han planteado la idea, incluso han comenzado con diversos análisis para lograr esto; sin embargo, para expertos, se debe actuar con demasiada prudencia, pues hay riesgos que deben ser planteados antes de concretarlo.

En el marco del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), se emitió una guía para la implementación de monedas digitales de bancos centrales, en la cual sobresalen los beneficios potenciales de emitir un activo digital de este tipo, como: fortalecer la resistencia de los sistemas de pago, una mayor eficiencia, acceso y competitividad en ellos, una mejor transmisión de datos e informes y un mayor alcance en la inclusión financiera.

Pese a esto, cada banco central debe evaluar los riesgos inherentes a la emisión de una moneda digital, por ejemplo, de ciberseguridad y operativos, de protección y privacidad de datos del usuario, el cumplimiento regulatorio, así como los impactos macroeconómicos y financieros.

“Dadas las consecuencias potenciales de gran alcance de las monedas digitales, emitidas por bancos centrales (CBDC, por su sigla en inglés), los responsables de la formulación de políticas deben aplicar la mayor prudencia”, se puede leer en la guía.

“Los países deberán evaluar el valor de las CBDC caso por caso, calificando las compensaciones y considerando cuidadosamente los riesgos y las opciones de diseño”.

De acuerdo con el documento, el WEF no aboga a favor o en contra de la implementación de una moneda digital en el mundo, pero sí busca generar una conciencia en los bancos centrales sobre abordar todas las aristas de emitir un activo digital.

“Los retos de implementar CBDC son complejos y las implicaciones son de gran alcance. Como resultado, los formuladores de políticas pueden encontrarse en aguas desconocidas al intentar evaluar los posibles beneficios y compensaciones asociadas con este tipo de monedas digitales”, describe el documento.

Diferencias

Dentro del documento se detalla que una moneda digital emitida por un banco central tendría marcadas diferencias respecto a activos similares que han surgido en los últimos años, como el bitcoin o las stablecoins, que son monedas digitales cuyo valor está respaldado con un activo físico.

“Las monedas digitales emitidas por bancos centrales diferirían de otras formas de monedas digitales o virtuales, incluidas las criptomonedas como bitcoin y las stablecoins, que no son emitidas por bancos centrales o típicamente consideradas moneda de curso legal”, indica la guía.

El respaldo de un banco central

Como principal diferencia, el documento detalla que las monedas digitales emitidas por un banco central tienen la posibilidad de utilizar sistemas tecnológicos centralizados o descentralizados, además de que se considerarían monedas de curso legal, contrario a lo que pasa con activos como con el bitcoin, cuyo soporte es una cadena de datos abierta y descentralizada, y no es considerada como una moneda de curso legal.

El documento indica que cada país que tenga la intención de iniciar una evaluación de implementar una moneda digital, emitida por su banco central, tendrá que realizar un autodiagnóstico, que considere los riesgos y las opciones de diseño.

“A medida que los formuladores de políticas naveguen por este proceso, deberían considerar cómo las monedas digitales emitidas por bancos centrales pueden introducir nuevas capacidades que respalden los objetivos regulatorios y, al mismo tiempo, introducir nuevos riesgos o vulnerabilidades de cumplimiento”, refiere el documento del WEF.

Desde hace varios años, diversos organismos internacionales han comenzado con el debate de la emisión de monedas digitales por parte de los bancos centrales e incluso la idea cada vez toma más fuerza dentro de algunos países.

Recientemente, se anunció que seis bancos centrales habrían formado un grupo para compartir experiencias de los análisis que han realizado para la emisión de monedas digitales. Este grupo está conformado por el banco central de Suecia, Canadá, Suiza, Reino Unido, Japón y el Banco Central Europeo.

[email protected]