De continuar con un escenario donde los precios de la mezcla mexicana sigan bajando, lo más prudente sería considerar un ajuste al sistema tributario, de tal manera que el gobierno pueda recaudar más ingresos vía impuestos, comentó Luis Serra, integrante del Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC).

Las finanzas públicas dependen en 30% del ingreso petrolero. Si las caídas persisten, el gobierno tendrá que ajustar el esquema fiscal y deberá considerar nuevos impuestos en otras actividades que no tengan que ver con el petróleo, esto con el fin de que siga asegurándose un ingreso estable .

Desde que inició el año, el precio del petróleo se ha ubicado por debajo de los 45 dólares por barril, muy por debajo del precio que se asignó en la Ley de Ingresos 2015 de 79 dólares por barril, considerando un volumen de producción de 1.01 millones de barriles diarios, con lo que se esperaba ingresar 31,000 millones de dólares.

En su momento, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, garantizó que no se aumentarían ni se crearían nuevos impuestos hasta el 2018 siempre y cuando se mantuvieran las condiciones económicas estables.

Sin embargo, Serra afirma que si el gobierno quiere mantener sus finanzas públicas estables, tendrá que considerar la opción de crear más gravables, pues a su parecer los precios del petróleo no se recuperarán hasta finales de este año.

Ni las coberturas ni un fondo van a tener recursos suficientes para un periodo prolongado de bajas en los precios del crudo, por lo que se tendría que modificar el esquema fiscal para aminorar el impacto que se tendrá sobre las finanzas públicas y locales .

Inversiones, las afectadas

El investigador del CIDAC reconoció que este panorama de constantes bajas en el precio del petróleo podría impactar de manera negativa en las inversiones del sector energético en el sentido de que los inversionistas verían más riesgos.

Lo que realmente podría desmotivar a los inversionistas es el nerviosismo en el mercado y la volatilidad cambiaria .

Al respecto, Jorge Pedroza, analista de PwC, comentó que las empresas que estaban considerando apostar en la Ronda Uno se detuvieron al ver el panorama del petróleo.

Todas las compañías que están en la actividad de exploración y producción petrolera están siendo afectadas por esta crisis. Los licitantes que estaban interesados en participar ya no serán los mismos del principio. Todavía no sabemos qué empresas fueron .

Pedroza indicó que otra opción que tendría el gobierno para completar sus finanzas públicas sería aumentar su deuda pública.

De acuerdo con datos Hacienda, la llamada deuda ampliada al 2014 representaba 42.2% del PIB.

Si bien se han tomado medidas para no depender tanto de los ingresos petroleros, no ha sido suficiente para que las finanzas públicas no se vean afectadas ante este recurso , expresó.

Ingresos caerían en $100,000 millones

De acuerdo con Grupo Financiero Ve por Más, en el 2016 los ingresos federales se verían mermados en alrededor de 100,000 millones de pesos, 2.2% respecto del 2015, si los precios del petróleo siguen a la baja. Por ello, considera que si es necesario hacer ajustes al gasto, éstos podrían hacerse en sectores similares a los que se les aplicó un ahorro en el 2009, cuando el precio del petróleo cayó 38.3% y derivó en una disminución de 21.4% en los ingresos petroleros. Ante ello hubo ajustes en el gasto público por 84,000 millones de pesos; 78% fue en gasto corriente (Con información de E. Juárez)