La economía mexicana comenzó a mostrar señales de desaceleración en el segundo trimestre del año. El PIB creció a una tasa anual de 4.1% entre abril y junio, expansión que fue inferior a la lectura del primer trimestre derivado del menor ritmo de crecimiento de las actividades secundarias y terciarias.

La lectura vino ligeramente por debajo de 4.3% que esperaba el consenso y por debajo de la tasa de 4.5% en que creció durante el primer trimestre del año.

Esta última cifra fue revisada a la baja desde 4.6% reportado oportunamente.

Los recientes datos inclinan los riesgos a la baja sobre el crecimiento económico , enfatizó Arturo Vieyra, analista económico de Banamex. Y es que los dos grandes sectores que representan más de 90% de la actividad económica, el industrial y el de servicios, crecieron menos que en los primeros tres meses del año.

En tanto, el sector industrial creció a una tasa de 3.6%, que contrasta con la expansión anual de 4.4% del primer trimestre del 2012.

En lo que toca al sector servicios, el alza anual fue de 4.4%, contra la expansión de 4.8% del trimestre previo.

Las actividades primarias se expandieron a una tasa de 9.5%, por encima de 5.5% registrado entre enero y marzo.

De acuerdo con el INEGI, el avance tuvo origen en el buen desempeño del sector agrícola.

La debilidad también se mostró trimestre a trimestre. En cifras desestacionalizadas, el PIB creció 0.87%, cuando entre enero y marzo registró un avance de 1.19 por ciento.

En su interior, las actividades primaras retrocedieron 0.19%; por el contrario, las secundarias crecieron 0.59% y las terciarias 1.11 por ciento.

De acuerdo con Vieyra, la desaceleración productiva será más acentuada en la segunda mitad del año , consecuencia de la pérdida de dinamismo del mercado de importaciones de Estados Unidos .

Banamex coincide con Santander en que durante el segundo semestre del año el crecimiento del PIB será de alrededor de 3.5%, contra 4.3% que creció durante los primeros seis meses.

Pese a los riesgos en la demanda externa, Ve por Más destacó el buen desempeño que sigue advirtiéndose en la demanda interna.

El crecimiento del periodo estuvo impulsado principalmente por el sector servicios, el cual mantuvo su dinamismo gracias al consumo .

Lo anterior respaldado por la creación de alrededor de 456,000 empleos en el primer semestre del año, mostrando la fortaleza de la demanda interna , según comentó. Dado lo anterior, Ve por Más coincide con Banamex en que los riesgos se encuentran del lado de la demanda externa, aunque destaca que son acotados.

Esto toda vez que se anticipa que no habrá una fuerte caída en el gasto interno y tomando en cuenta que México permanece como un buen destino de inversión.

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ana.valle@eleconomista.mx