El miércoles, los bancos europeos retiraron 130,000 millones de euros de la facilidad de depósito del Banco Central Europeo (BCE), el mismo día en el que comenzaba el periodo de cómputo de las reservas mínimas mensuales que deben mantener en la institución monetaria. Cada mes, las entidades deben apartar una cantidad en proporción a sus pasivos sin que pueda ser usado para invertir o hacer préstamos.

Los bancos tienen varias opciones para cumplir con esta exigencia del BCE. El dinero lo pueden depositar en una cuenta con el BCE a 1% o lo pueden mantener en la facilidad de depósito a 0.25 por ciento. El BCE hace una media mensual de la cantidad apartada para cumplir con este requisito, lo que significa que si en las primeras dos semanas inyectan una gran cantidad de liquidez, las dos siguientes ya no tendrán que tener tantas reservas y podrán disponer de los fondos.

El BCE remunera a 1% en la cuenta utilizada para cumplir con las reservas mínimas hasta el momento en el que la entidad ha cumplido su requisito mensual. Una vez cumplido, el exceso de liquidez depositado en la cuenta deja de tener una remuneración, lo que provoca que muchas entidades lo lleven a la facilidad de depósito para así obtener al menos 0.25 por ciento.

La fuerte salida de fondos hace pensar que muchas entidades que el mes pasado ya habían cumplido con el coeficiente de caja optaron por depositar una parte importante de dinero en la cuenta del BCE a 1 por ciento.

La autoridad monetaria ha reducido este coeficiente de 2 a 1% (en otras palabras, si antes por cada 100 euros de depósitos tenía que guardar dos euros, ahora sólo tendrán que guardar uno), con lo que los bancos cumplirán con los requisitos con mucha más rapidez.

El pasado martes, los bancos de la zona euro depositaron en el BCE un total de 528,184 millones de euros, récord histórico. La cantidad guardada en las arcas del BCE ha crecido desde la inyección de liquidez a tres años del pasado 21 de diciembre, hasta llegar a duplicarse el 17 de enero.

La maniobra de Draghi de rebajar el ratio de reserva de la banca de 2 a 1% se acordó el pasado 8 de diciembre, pero entró en vigor el miércoles.

Analistas calculan que esta medida liberará unos 100,000 millones de euros de liquidez en el sistema financiero europeo.