La agencia Standard & Poor's rebajó el miércoles la calificación crediticia de España en dos escalones a "BBB-", justo por encima del territorio basura, ci t ando una profundización en la recesión económica que limita las opciones de política del Gobierno para poner freno al declive.

La rebaja tiene un panorama negativo, reflejando la visión de S&P de que existen significantes riesgos al crecimiento económico y al desempeño presupuestario, además de una falta de dirección clara en las políticas de la zona euro.

En un duro informe, S&P dijo que las restricciones del gasto y el desempleo probablemente intensificarán el descontento social y contribuirán a mayores fricciones entre el Estado español y los gobiernos regionales.

"En nuestra visión, la capacidad de las instituciones políticas españolas (tanto domésticas como internacionales) de afrontar los difíciles desafíos planteados por la actual crisis financiera y económica, está declinando", dijo S&P en un comunicado.

La decisión pone a S&P en línea con Moody's Investors Services, que también tiene a España en observación para una posible rebaja de su calificación "Baa3". Ambas notas se ubican en el último escalón del grado de inversión.

Mientras, Fitch Ratings asigna una nota de "BBB" a la calificación de la deuda española, un escalón por sobre sus agencias rivales, pero con un panorama negativo.

Un portavoz del Ministerio de Economía español dijo a Reuters que el gobierno no tenía comentarios sobre la decisión de S&P.

Pese a aplicar en los últimos meses duros ajustes de gastos y reformas sin precedentes en la historia reciente, la economía española sufre su segunda recesión en tres años con una tasa de desempleo que ronda el 25 por ciento y numerosas dudas sobre su capacidad de cumplir con la consolidación fiscal exigida por la Unión Europea.

Esta semana, el Fondo Monetario Internacional fue contundente al proyectar que el país incumplirá sus metas fiscales en 2012 y 2013 con un gran aumento de la deuda.

La caída de ingresos impositivos y los crecientes costos por los beneficios por desempleo atentan contra los esfuerzos del gobierno de alcanzar la meta de reducir el déficit 2012 al 6,3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) acordada con la Unión Europea.

"RIESGOS" PARA CRECIMIENTO

Una advertencia de revisión de S&P para una posible nueva rebaja se sustenta en la visión de la agencia de "riesgos significativos" para el crecimiento y la consolidación presupuestaria, así como a la "falta de dirección clara en la política de la zona euro".

Pese a que el Banco Central Europeo ha diseñado un programa de compra de bonos que podría dar apoyo a los precios de la deuda española en el mercado secundario, España ha evitado firmar un plan de ayuda internacional porque podría tener condiciones muy duras.

"Vemos los titubeos del Gobierno español para acordar un programa de asistencia formal (...) potencialmente aumentando los riesgos a la baja de la calificación", destacó la agencia.

S&P también destacó que los legisladores europeos deben mostrar un progreso en la implementación de una unión bancaria que le permite a Europa una recapitalización directa de los bancos españoles, sacándole ese peso de encima a Madrid.

"Una baja en la calificación de S&P podría ser seguida por un recorte de Moody's, y aunque S&P no rebajó a España a categoría basura, Moody's podría hacerlo", dijo Kathy Lien, directora general de BK Asset Management en Nueva York.

"Si Moody's llega a categoría especulativa, eso es más significativo y agrega presión a Moody's para tomar una decisión. Eso podría llevar a mayores rendimientos de los bonos en España y presionar al gobierno de España a quedar más cerca de pedir un rescate", agregó.

klm