La agencia calificadora S&P bajó este martes a "default selectivo" (SD) su nota para la deuda argentina en moneda local, pero mantuvo en "CCC-" (alto riesgo) y con perspectiva negativa la deuda en moneda extranjera.

La degradación fue decidida un día después que el gobierno canjeara voluntariamente bonos de corto plazo en pesos argentinos que vencían próximamente por dos títulos nuevos que vencerán en setiembre.

"Vemos a este canje como perturbador y equivalente a un default", dijo S&P en un comunicado.

Si bien el acuerdo fue voluntario "se mantiene la incertidumbre sobre los planes para cumplir similares obligaciones denominadas en pesos que vencen en los próximos meses", observó la calificadora.

S&P dijo que mantiene en perspectiva negativa la deuda soberana de largo plazo en moneda extranjera mientras Buenos Aires dialoga con tenedores de bonos y acreedores para acordar una reformulación de los pagos.

"El ministro de Finanzas, Martín Guzmán, ha indicado que pronto iniciará discusiones con tenedores de bonos en Nueva York y esperamos que el gobierno avance hacia un plan de reestructura de su deuda de largo en moneda extranjera", señaló S&P.

"Sin embargo, el tiempo y las condiciones siguen sin estar claros", añadió.

El gobierno del presidente Alberto Fernández envió este martes un proyecto de ley al Congreso para reestructurar la deuda pública.

El ministro Guzmán dijo que el proyecto busca "que el país mejore al menos dos de las tres siguientes condiciones: plazos, tasas de interés y monto de capital".

En recesión desde 2018 y con una tasa de inflación de más de 50%, Argentina quiere mejorar las condiciones para hacer frente a una deuda de 335,000 millones de dólares, que incluyen 44,000 millones de dólares del FMI.

kg