La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) prevé un alza en inflación, en el tipo de cambio y en el precio de la mezcla mexicana para el cierre del 2018; sin embargo, mantuvo su expectativa de crecimiento de la economía mexicana en un rango entre 2 y 3 por ciento.

De acuerdo con el reporte de finanzas y deuda pública del segundo trimestre, para el cierre de este año estima un tipo de cambio promedio de 19.1 pesos por dólar, el cual contrasta con 18.4 que consideró en los Pre Criterios Generales de Política Económica del 2019.

Para la inflación, la dependencia valora que, al cierre del 2018, se ubique en 3.8%, lo cual contrasta con 3.5% que previó en los Pre Criterios del 2019 y de 3% que había estimado en los Criterios Generales de Política Económica del 2018.

Con respecto al precio promedio anual de la mezcla mexicana, lo estimó en 58 dólares por barril, mientras que en los Pre Criterios del 2019 lo consideró en 53 dólares el barril y en los Criterios en 48.5 dólares.

Se complica panorama para nuevo gobierno

Expertos consideran que dichos cambios generan un impacto en las finanzas públicas, principalmente en la deuda y el pago de intereses de la misma, con lo que podrían complicarse los planes del siguiente gobierno de Andrés Manuel López Obrador y al equipo que estará al frente de la SHCP.

“De inicio implica que van a tener que hacer ajustes, porque las primeras directrices que se habían planteado es que iban a conservar la estructura de los Pre Criterios del 2019, donde ya se había fijado un tipo de cambio, inflación y precio de la mezcla”, expuso José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico.

Menciona que el equipo de transición tendrá que hacer ajustes a sus propias consideraciones, porque con los cambios tendrá mayores ingresos petroleros y además con la depreciación del tipo de cambio, si bien tendrá mayores ingresos, también implica mayores presiones inflacionarias.

“En términos generales, tendrían que revaluar las tendencias de la economía a como las habían prospectado (...) la creación del paquete económico se elaborará con el actual equipo de la SHCP y en colaboración con el equipo de transición. La parte técnica no creo que represente mayores problemas”, dijo.

Variables más realistas

Héctor Villarreal, director general del Centro de Investigación Económica Presupuestaria, agregó que las variables macroeconómicas que cambió Hacienda son más reales; sin embargo, consideró que se mantienen muy optimistas en el crecimiento de la economía y en el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), la medida más amplia de la deuda.

“Lo que hicieron es un corte de caja en el que creen que van a lograr un superávit primario y déficit de 2.5% del Producto Interno Bruto (PIB), pero me llama la atención que hablan de un SHRFSP de 45.5% del PIB; nosotros creemos que cerrará en 47 por ciento”, explicó.

Para Raymundo Tenorio, economista del Tecnológico de Monterrey, el actual gobierno no dejará unas finanzas públicas complicadas, dado que se ha enfocado en lograr el superávit primario y en reducir la deuda.

“No considero que esta administración le esté apostando a dejar un escenario cuestionable, ellos quieren dejar menor endeudamiento, pero lo cierto es que el gasto programable sigue creciendo”, expuso.

Mayor gasto

Con los cambios en las variables macroeconómicas, los ingresos presupuestarios del 2018 serán superiores en 0.8% del PIB, respecto a lo que se aprobó en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) del 2018.

Con ello, Hacienda prevé un mayor gasto, el cual se elevará en 0.5% del PIB, debido a mayores costos de operación de la CFE por el aumento en el precio de los combustibles para la generación de energía y otras erogaciones sustentadas en los ingresos excedentes a los estimados en la LIF.

“Los cambios en estas variables parecieran no generar un impacto en la expectativa de crecimiento económico. Entonces, esto es lo que llama la atención y refleja que la estimación original de la SHCP subestimó las presiones inflacionarias, la depreciación del peso y el precio de la mezcla mexicana, con lo que se había considerado un escenario de mayor estabilidad”, concluyó De la Cruz.

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