El mayor control y fiscalización que ha realizado el Servicio de Administración Tributaria (SAT) a los contribuyentes ha dado sus frutos, ya que durante el primer cuatrimestre del año recaudó 69,013 millones de pesos más de lo previsto por el gobierno.

De acuerdo con el Calendario Mensual del Pronóstico de los Ingresos del Sector Público para el 2018, de enero a abril el gobierno tenía previsto recaudar 1 billón de pesos a través del cobro de impuestos; sin embargo, de acuerdo con el último reporte de finanzas públicas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la recaudación fue por 1.07 billones de pesos, lo que significó 6.8% más de lo previsto.

De acuerdo con especialistas, la recaudación se debió, principalmente, a la mayor fiscalización y vigilancia que ha realizado el SAT, a cargo de Osvaldo Santín, sobre los contribuyentes, sobre todo con la nueva versión 3.3 del Comprobante Digital Fiscal por Internet (CFDI).

“Hacienda, a través del SAT, realiza bien su gestión en la supervisión del cumplimiento de las obligaciones fiscales de los contribuyentes, no ha mermado su actividad de revisión y, al contrario, sigue solicitando información al causante e incluso supervisa que no haya prácticas fiscales indebidas”, dijo Manuel Toledo, socio de Impuestos y Servicios Legales de Andersen Tax & Legal México.

De la nueva versión del CFDI es como el SAT ha podido supervisar a los contribuyentes, incluso en tiempo real, explicó Manuel Baltazar Mancilla, integrante de la Comisión Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México.

“La autoridad ya tiene todos los CFDI timbrados y sabe en qué momento estás recibiendo ingresos, o bien, estás realizando algún pago. Con esto, existe una fiscalización más estricta”, agregó.

Por su parte, Carlos Cárdenas, experto fiscal y expresidente del Instituto Mexicano de Contadores Públicos expuso que el incremento en la recaudación tributaria también se debe a que, si bien persiste un entorno de incertidumbre, la economía mexicana se ha mantenido y esto, a su vez, ayuda a que los ingresos por impuestos puedan incrementarse en el caso del Impuesto al Valor Agregado y el Impuesto sobre la Renta.

No obstante, explicó que, si bien es una prioridad que el gobierno recaude más en lo que se refiere a impuestos, se debe cambiar el esquema fiscal actual para que los ingresos tributarios no caigan en los mismos de siempre.

“Es importante recaudar, pero hay que hacerlo con un esquema que sea competitivo y el de nosotros no lo es. La recaudación ya está viciada porque se está exprimiendo a 40% de la población que está en la economía formal; estamos exprimiendo a los mismos de siempre”, aseveró Cárdenas.

IEPS E IGI NO CUMPLEN

Si bien el Impuesto al Valor Agregado y el Impuesto sobre la Renta superaron su expectativa de recaudación en 13.62 y 7.27%, respectivamente, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) se quedó 11% por debajo de lo estimado, explicado por los estímulos fiscales que se le siguen otorgando a la gasolina.

Asimismo, el Impuesto General de Importación (IGI) recaudó 1.6% menos de lo estimado, lo que los analistas explican por la incertidumbre de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el proceso electoral, que ha hecho que empresas e inversionistas frenen su flujo de efectivo.

“La situación que estamos viviendo con la renegociación del TLCAN está haciendo que el flujo de efectivo de los negocios baje un poco, lo cual ha llevado a que las empresas frenen las importaciones que podrían hacer”, expuso Manuel Toledo.

Por su parte, Manuel Baltazar Mancilla refirió que el proceso electoral en México también ha frenado el gasto de los inversionistas, por lo que ha estancado sus exportaciones, además de que el tipo de cambio ha presentado episodios muy volátiles.