En una estrategia coordinada que no tiene precedente, autoridades fiscales detectaron desde junio pasado una red de empresas factureras con operaciones simuladas, informó en conferencia de prensa en Palacio Nacional la jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Margarita Ríos-Farjat.

Explicó que se trata de empresas de nueva creación, con incremento exponencial en su facturación, inconsistencias entre lo facturado y lo declarado.

Detalló que derivado de esto se bloqueó el Certificado de Sello Digital (CSD) a 144 empresas, de las cuales se comprobó a través de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) que tenían alerta de lavado de dinero en todos los casos.

Se realizaron actos de autoridad sobre 144 contribuyentes para inhibir que siguieran facturando; toda esta información fue transferida a la UIF, que analizó los movimientos en las cuentas bancarias, identificó lavado de dinero, y de ahí se seleccionaron 10 casos de los que salieron 135 más.

De esta nueva rama se bloquearon otros 92 casos, es decir, es una amplia red de falsificadores y defraudadores por lo que se trabaja en una estrategia para mitigarlos, destacó Ríos-Farjat.

Hizo énfasis en que la colaboración entre el SAT, la UIF y la Procuraduría Fiscal en el combate a las empresas factureras de operaciones simuladas no tiene precedente.

Denuncias ante la FGR

Aquí mismo, la jefa del SAT informó que, de enero a septiembre de este año, el gobierno federal presentó 174 denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR) por el delito de expedición o enajenación de facturas falsas.

La funcionaria detalló que 130 denuncias más están en proceso, por lo que se tiene previsto que a finales del 2019 se presenten por lo menos 304 denuncias penales, cifra que sería 30% superior a las presentadas en los cuatro años anteriores.

Margarita Ríos–Farjat urgió a los contribuyentes a revisar su facturación lo antes posible, y en caso de dudas acercarse al SAT.

“La posibilidad de autocorregirse es permanente para el contribuyente, nuestro deber es acompañarlo, es mucho mejor que llegue y se autocorrija con nosotros a que lleguemos nosotros con una situación agresiva”.

Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, añadió que en conjunto con el SAT se investiga a 144 contribuyentes por lavado de dinero, quienes suman más de 50,000 millones de pesos facturados.

Detalló que este dinero se distribuye en países como China, Hong Kong, Estados Unidos, Singapur, Suiza, Emiratos Árabes, Vietnam, Corea del Sur, India, Letonia y Paraguay.

Jamás se confundirá con delincuente

Carlos Romero Aranda, procurador fiscal de la Federación, explicó que la reforma penal fiscal, la cual entrará en vigor el próximo 1 de enero, perseguirá los delitos que constituyan una amenaza a la seguridad nacional o sean cometidos por la delincuencia organizada.

“Con ellos vamos a tener prisión preventiva oficiosa, con objeto de poder llegar a las cabezas de estas redes criminales para seguir la huella del dinero en efectivo”, sentenció el funcionario.

Añadió que “vamos a tener la excepción de delincuencia organizada con objeto de tener escuchas, infiltrados, cateos, de tener criterios de oportunidad.

“Éstos son delincuentes organizados, son los que venden facturas. Jamás podrá confundirse un contribuyente normal que cumple con sus obligaciones fiscales y que por un error cometió alguna infracción o cometió algún delito, jamás podrá ser considerado un delincuente organizado”, destacó.

Precisó que únicamente los delincuentes fiscales peligrosos ameritarán prisión preventiva oficiosa.

Agregó que el contribuyente que comete un delito grave, como uso de documentos falsos, proporciona datos falsos para obtener devoluciones, no tiene registros contables y defrauda por más de 7.8 millones de pesos, también ameritará cárcel.

“El que compra una factura cabe en este supuesto, que es delitos calificados conforme al Código Fiscal de la Federación; es decir, que utiliza documentos falsos para obtener devoluciones, que no tiene registros contables, que omite enterar retenciones, que manifiesta datos falsos para compensar o acreditar impuestos o que presenta pérdidas fiscales inexistentes y, además, que defrauda por más de 7.8 millones de pesos. Esto es porque debe tener una facturación por más de 21 millones de pesos”, expuso. (Con información de Notimex)