El banco central de Rusia advirtió que la economía nacional podría contraerse hasta 4.8% el próximo año de persistir la caída en los precios internacionales del petróleo y otros factores externos, como el conflicto de Ucrania.

En su informe mensual sobre la política monetaria, el banco emisor estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) en el 2015 se ubicará entre 4.5 y 4.8% y en el siguiente año caerá cerca de 1.0 por ciento.

La conservación de los precios de petróleo a un nivel bajo llevará a la disminución más seria que se pronostica, de los ritmos del crecimiento potenciales en el 2015; sin embargo, se espera un restablecimiento acelerado de estos ritmos , explicó.

Esto será condicionado, por un lado, por la base más baja del 2015, y por otro, a un restablecimiento estructural más activo de la economía en las condiciones estresantes .

En comparación con la evaluación realizada en el trimestre anterior, el pronóstico referente a la coyuntura de la economía exterior se ha vuelto más desfavorable , reconoció la institución.

Los factores externos tendrán la mayor influencia sobre la economía de la Federación de Rusia en el 2015, luego su impacto disminuirá, menciona el informe del banco central, que prevé hasta el 2017 una recuperación de la economía de entre 5.5 y 5.8 por ciento.

Según las previsiones del banco, en el periodo comprendido entre el 2015 y el 2016, la tasa anual del crecimiento económico se mantendrá a un nivel próximo al cero, mientras que se prevé que al 2017 el crecimiento económico anual se recupere en un nivel de 1.0 a 1.2 por ciento.

Sube tasa de interés

Asimismo, el banco central de Rusia anunció que decidió elevar su tasa de interés referencial a 17% desde 10.5%, en una medida que se hará efectiva desde hoy.

Esta decisión apunta a limitar el aumento sustancial de los riesgos de depreciación del rublo y de los riesgos de inflación , refirió el banco central en un comunicado.

Por otro lado, a solamente tres días de una muy esperada intervención de Vladimir Putin, presidente ruso lastrado por los problemas con Europa y la caída del precio en el crudo, el rublo ruso cayó bruscamente en el mercado de cambios y cerró la jornada con una pérdida de 9.5%, en una de sus peores jornadas desde el periodo posterior al default de Rusia en 1998.