El candidato presidencial republicano Mitt Romney llamó a aprovechar el "enorme mercado" de América Latina para apalancar la economía estadounidense, en un discurso ante empresarios hispanos en el que obvió referirse al polémico tema de la migración.

Romney, virtual contrincante de Barack Obama en las elecciones de noviembre, fustigó a los mandatarios de Venezuela, Hugo Chávez, y Cuba, Fidel Castro, al tiempo que llamó a promover los valores de la libre empresa y la democracia, en su mensaje ante el grupo empresarial conservador Coalición Latina.

"Estoy muy preocupado por lo que pasa en el Medio Oriente y en China, pero también me importa lo que está ocurriendo en América Latina", dijo Romney al responder preguntas de los asistentes, entre ellos algunos legisladores latinoamericanos.

"En esta atmósfera, necesitamos un presidente que se enfoque tanto en las oportunidades y necesidades de nuestras comunidades en nuestro hemisferio, como en el resto del mundo", dijo Romney en su primer discurso ante un grupo hispano desde que su candidatura se considerara un hecho.

Romney se refirió al "enorme mercado en América Latina, en el cual tenemos ventajas para acceder", como uno de los elementos a aprovechar para revitalizar la economía estadounidense.

Pero advirtió que "lo que están haciendo Hugo Chávez y Castro es un gran peligro para nosotros y la gente del mundo", por lo que "debemos activamente comunicar y promover nuestros valores".

El discurso de Romney, de poco menos de media hora, se centró en un plan de reforma educativa para brindar más oportunidades a grupos desfavorecidos y minorías.

Asimismo, criticó al presidente por "atacar el éxito" y por sostener lo que calificó de "guerra contra los creadores de empleo", en respuesta a los ataques de la campaña de Obama contra Romney por su pasado de jefe de los fondos de inversión Bain Capital.

Pero evitó hablar del tema migratorio, uno de los más importantes para los hispanos, la primera minoría del país (52 millones de personas) con un creciente poder electoral, que es cortejada activamente tanto por republicanos como por demócratas de cara a las elecciones de noviembre.

Una joven fue retirada rápidamente luego de interrumpir brevemente el discurso al gritar críticas a las posturas de Romney frente a la migración ilegal, las cuales han levantado polémica en el pasado y arrancado críticas de legisladores demócratas y grupos de defensa de los inmigrantes.

Romney ha calificado de "modelo" la dura ley que penaliza la migración ilegal en Arizona, cuya constitucionalidad es evaluada por la Corte Supema, y ha dicho que vetaría una reforma parcial conocida como Dream Act, que abre la vía a la legalización de centenares de miles de jóvenes indocumentados.

Por su parte, el presidente Obama impulsa una reforma migratoria que abra una vía para regularizar la situación de los 11.5 millones de indocumentados en Estados Unidos, la mayoría de ellos hispanos, aunque sus detractores le critican que no lo haya logrado en su primer mandato, lo cual prometió en 2008.

Los sondeos muestran que a menos de seis meses de las elecciones los hispanos favorecen la reelección del presidente, aun cuando su motivación es menor que en 2008, cuando salieron a votar en cifras inéditas (10 millones) y dos tercios de ellos lo hicieron por Obama.

RDS