La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) hace un llamado a reubicar el rol del Estado como conductor de estrategias para el desarrollo económico y social.

El mercado por sí solo no produce igualdad ni bienes públicos ni se ocupa de la situación a largo plazo , afirman investigadores de la Comisión.

Al interior del informe titulado La hora de la Igualdad , los expertos de la Cepal evidencian que los gobiernos aplicaron medidas desde los años 80 para restringir el gasto público, a efecto de estabilizar sus finanzas. Fue la década de la crisis de deuda en América Latina.

Así, relata el informe, se impuso la descentralización en sectores determinantes para el desarrollo productivo, como el agrícola y el industrial, sembrando el terreno para que la región se convirtiera en la más desigual en cuanto a distribución de riqueza.

Según la investigación, el ingreso promedio por persona en el estrato más alto en los países de la región supera 17 veces al que recibe la mitad de los hogares más pobres.

Nuevas responsabilidades

La Cepal precisa que se debe fortalecer el rol del Estado como el principal actor en la conciliación de políticas de estabilidad, crecimiento económico, desarrollo productivo, promotor del empleo e igualdad.

La calidad y eficiencia de los mercados en la región dependerá de la calidad y probidad de los estados para regularlos por medio de mecanismos apropiados de control, incentivos y orientación .

La hipótesis de la Cepal es que el Estado contrajo su rol social, regulatorio y empresarial para responder a la crisis de deuda, privatizando parte de la provisión del bienestar.

La Cepal precisa que en el Área de Servicios Sociales también se presentó esta descentralización, que ha recargado los esfuerzos en el combate a la pobreza estructural y masificó problemas de financiamiento al descentralizar los sistemas educativos y de salud pública.

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