BBVA mantiene su pronóstico de crecimiento económico de 0.2% para el 2019 y de 1.3% para el 2020. Sin embargo, destacó que los riesgos permanecen para el mediano plazo.

Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México, destacó el nulo crecimiento que registró la economía en los primeros nueve meses del año. Ello, ante la desaceleración del sector industrial y el menor dinamismo en los servicios, además de factores externos como un menor ritmo de la economía global.

Estos factores, además de un menor consumo, que se ha debilitado ante el menor crecimiento del empleo formal, seguirán la misma tendencia en los siguientes meses, previó.

En la conferencia en la que se dio a conocer el informe Situación México, el especialista puntualizó que los riesgos domésticos pesan cada vez más sobre la inversión privada, misma que ha disminuido, lo mismo que la pública, ante un menor margen fiscal.

En este sentido, señaló que los principales riesgos para la inversión con un impacto en la economía local son el retraso en la ratificación del acuerdo comercial con Estados Unidos y la incertidumbre interna.

De igual forma, mencionó la desaceleración de la manufactura en Estados Unidos, con efecto hacia adelante sobre el sector exportador.

“En general, creemos que el evento clave que puede determinar la trayectoria de crecimiento el año que viene es lo que ocurra con la ratificación del T-MEC. Si se ratifica va a haber un mayor ritmo de inversiones, lo cual significaría mayor crecimiento, y que el clima de certidumbre que prevalece se puede reducir. Ése será un factor clave”, precisó.

Sin embargo, Carlos Serrano aclaró que su pronóstico de crecimiento de 1.3% para el 2020 ya toma en cuenta un aplazamiento de la ratificación del T-MEC, pero considerando que siga la relación comercial con Estados Unidos como hasta ahora.

Acelerar la inversión

El economista de BBVA destacó la importancia de que se acelere la inversión para que haya un crecimiento económico mayor, para lo cual debe haber certidumbre sobre el T-MEC, lo mismo que en la políticas públicas. “Tiene que haber más certidumbre en la toma de decisiones”.

Argumentó que el pronóstico de crecimiento para el 2020, pese a algunos rubros, se sostiene en que en el próximo año se parte de un nulo crecimiento en el 2019, y en la confianza de que indicadores como la inversión, las exportaciones y el consumo al menos ya no se deterioren.

Hay espacio para bajar la tasa

Por otra parte, el economista estimó que la inflación, dada la marcada tendencia a la baja, cierre el año en 2.7 y en 3.5% en el 2020.

Agregó que en materia de política monetaria el Banco de México (Banxico) seguirá con su tendencia a la baja para cerrar el ciclo en 6.0% el siguiente año.

No obstante, consideró qué hay espacio para que el Banxico las baje más y el país siga siendo atractivo.

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