El riesgo país de México cerrará el 2014 como el más bajo de los tres mercados latinoamericanos más grandes; es decir, al extender el comparativo hacia Argentina y Brasil.

De acuerdo con el índice EMBI+ de JP Morgan, el último viernes de diciembre, el día 26, el riesgo país de México se ubicó en 182 puntos base, un nivel que sigue por debajo del registro de Argentina, que se colocó en 755 puntos base, y Brasil, con una lectura de 256 puntos.

En tanto, el riesgo país de economías como Colombia y Uruguay se ubicó al cierre del viernes en 190 y 210 puntos base, respectivamente.

Este diferencial muestra una clara distinción de los inversionistas por las mejores condiciones financieras de México y la fortaleza que se ha originado gracias al escudo de liquidez que tiene con sus reservas internacionales y la Línea de Crédito Flexible (LCF) del Fondo Monetario Internacional (FMI), refirieron economistas de Deutsche Bank, JP Morgan y BBVA Bancomer.

Sin embargo, al revisar el riesgo país de México en el transcurso del año, resulta que ha acumulado 66% de su incremento anual, correspondiente a 18 puntos, sólo en el último trimestre del año.

Diferencial de tasas, presiona

Al iniciar el 2014, el EMBI+ de México estaba en 155 puntos, esto es 27 puntos base debajo del registro actual. Pero, entre el 1 de octubre y el 26 de diciembre subió 18 puntos; esto es 66% del aumento anual.

De acuerdo con Alexis Milo, economista en jefe para México del Deutsche Bank, esta corrección es resultado del mayor diferencial de tasas con Estados Unidos y poco tiene que ver con eventos internos, sobre todo de tipo social.

Sin embargo, reconoce que el incremento del EMBI+ coincide con el periodo de protestas sociales que a su vez concuerda con la caída histórica del precio del petróleo.

Es difícil distinguir cuánto de este incremento tiene que ver con asuntos internos, pues en el mismo lapso se presentó la caída del precio internacional del petróleo y la incertidumbre por el movimiento de tasas de Estados Unidos. Ambos eventos han impactado en el ánimo de los inversionistas y es lo que se ha reflejado en el tipo de cambio de las principales economías emergentes , acota el economista.

Por su parte, Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Bancomer, considera que la renovación por dos años más de la Línea de Crédito Flexible (LCF) del Fondo Monetario Internacional (FMI), dado a conocer en octubre, revistió de certidumbre la percepción de México.

Explica que al sumar la liquidez que otorga este fondo al saldo de reservas internacionales, el monto asciende a 263,217 millones de dólares disponibles para México en caso de que se presentase alguna eventualidad financiera, una fortaleza que también funciona como distinción a favor de México, dice.

Mientras Gabriel Lozano, economista en jefe para México de JP Morgan, explica que la LCF debería mantener a los mercados bastante tranquilos de que las finanzas públicas de México están en una situación bastante cómoda.

Se trata de una renovación; es decir que ya se tenía una percepción positiva. Es una renovación que avala y confirma un escenario en su lugar desde hace varios años , asegura.

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