La reunión de banqueros centrales que tendrá lugar en Jackson Hole, Wyoming, este fin de semana podría no cumplir con las expectativas.

Mientras que el Presidente del Banco Central Europeo (BCE) canceló su participación, no se espera un claro pronunciamiento sobre una tercera ronda de alivio cuantitativo durante el discurso del Presidente de la Reserva Federal (Fed).

La reunión se ha convertido en el foro en que el presidente de la Fed, Ben Bernanke, ha anunciado extraoficialmente nuevos estímulos monetarios.

En el 2010, Bernanke anticipó la segunda ronda de recompra de bonos. Las compras adicionales de valores de largo plazo -si el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) decide llevarlas a cabo- serían eficaces para aligerar las condiciones financieras , dijo en aquella ocasión.

Igual que el año antepasado, cuando el presidente de la Fed, Ben Bernanke, reveló la instrumentación de un nuevo programa de estímulo monetario (el segundo alivio cuantitativo), los inversionistas esperan que esto ocurra nuevamente , dijo Mario Correa, economista en jefe para México de Scotiabank.

Lo anterior está respaldado en lo que revelaron las minutas de la reunión de agosto del Comité de Mercado Abierto de la Fed la semana pasada. Dada la inesperada señal en las minutas de que un tercer alivio cuantitativo está bastante cerca, esperamos que Bernanke refuerce esta perspectiva de mayor acción , expresó Paul Ashworth, economista en jefe para Estados Unidos de Capital Economics.

No obstante, Bernanke podría tener un discurso más bien cauteloso debido a que al interior de la Fed se mantiene una intensa discusión respecto de un tercer alivio cuantitativo, lo que sugiere que no hay consenso, además de que los indicadores más recientes de actividad económica han sido mejores que lo previsto , explicó Correa.

Como ejemplo, el presidente de la Fed de Dallas, Richard Fisher, dijo: En términos de un nuevo alivio, no se ha decidido nada (…). No hay nada predestinado . El funcionario aclaró que los mercados son adictos al alivio cuantitativo y que se tiene que pensar en los efectos colaterales negativos del mismo.

A lo anterior, se suma la cancelación de la asistencia del banquero europeo, Mario Draghi, debido a su muy pesada agenda de cara a la siguiente reunión extraordinaria del BCE, a celebrarse el próximo 6 de abril y en la cual se espera que se discuta sobre la compra de bonos.