Los responsables de la política del Banco Central Europeo (BCE) están todavía algo distantes de tener una nueva estrategia para la inflación, pero esperan llegar a un acuerdo antes de que tengan que debatir el futuro de su programa de lucha contra la pandemia agendado para septiembre, dijeron fuentes a Reuters.

En un retiro celebrado el fin de semana, los responsables de la fijación de las tasas de interés del BCE, acordaron algunas cuestiones secundarias, como la inclusión de consideraciones medioambientales en sus decisiones y la incorporación de los costos de las viviendas en propiedad a la inflación, dijeron tres fuentes cercanas al asunto.

Sin embargo, las fuentes añadieron que seguían existiendo algunas diferencias en lo que respecta al núcleo de la revisión de la estrategia del BCE: la definición de estabilidad de precios y la forma de alcanzarla.

Una de las fuentes dijo que en la reunión de junio hubo un consenso generalizado de que la autoridad monetaria podría tolerar que la inflación supere su nuevo objetivo, que se fijará en 2%, ya que se ha mantenido por debajo de ese nivel durante la mayor parte de la última década.

No obstante, la fuente dijo que los responsables de la política económica aún no se habían puesto de acuerdo sobre cómo expresar ese mensaje y cuán específico debería ser sobre la medida en que se permitirá que la inflación se exceda y durante cuánto tiempo.

Los responsables de la fijación de las tasas de interés van a debatir esta cuestión en las próximas semanas. “Habrá muchos borradores en los próximos días”, señaló una de las fuentes.

De igual forma, otras dos fuentes afirmaron que el banco central aún espera poder cerrar el asunto antes de la reunión del 9 de septiembre del Consejo de gobierno, en la que los responsables de las tasas de interés podrían decidir el futuro de su Programa de Compras de Emergencia Pandémica.

Por su parte, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, dijo el domingo que ella y sus colegas habían logrado “buenos avances” en el retiro de tres días.

Por su parte, el jefe del banco central eslovaco, Peter Kazimir, sostuvo que esperaba que la revisión se haga en las “próximas semanas”.

Los responsables coincidieron en que la declaración de estrategia del BCE debería redactarse de la forma más clara posible y abstenerse de utilizar jerga económica, como “simetría” o “asimetría” para describir la actitud del BCE cuando la inflación es demasiado alta o demasiado baja, dijeron las fuentes.