La compra de acciones de Carlos Slim del grupo español Criteria CaixaCorp., representa un acto de confianza para los mercados, después de cuatro años de compartir conocimiento mutuo de su experiencia en cada plaza.

La compra de acciones de Slim en la Caixa es una muestra de respaldo del inversor mexicano, ya que la Caixa controlará 81% del capital. Al parecer, con la apuesta de participación, Slim ganó más con la entrada de la Caixa en Inbursa , aseguró un analista del sector bancario consultado.

Constituido en 1992, el Grupo Inbursa nace con el banco, la arrendadora y la empresa de factoraje; posteriormente se crea la aseguradora, la afore y la casa de bolsa, empresas que se encuentran dentro del grupo y están especializados en la atención del cliente corporativo y de medianos ingresos.

Durante el mes de mayo del 2008, el grupo inversor español Criteria CaixaCorp acordó tomar una participación de 20% del capital de Grupo Financiero Inbursa, pagando un precio de 38.5 pesos por acción, equivalentes a unos 1,500 millones de euros, donde la operación se financió íntegramente con deuda de la empresa española.

Ambas entidades comentaron que parte de la estrategia era iniciar una expansión en América Latina que permita al grupo mexicano un crecimiento más acelerado y a la entidad española expandirse en América , declararon los entonces directivos del grupo.

En aquel momento, Caixa era la tercera institución financiera de España y la primera caja de ahorros con activos superiores a los 264,000 millones de euros, 10.6 millones de clientes y 27,000 empleados, convirtiéndose en la primer escala latinoamericana de la caja española.

El objetivo de la alianza era el aprovechar la experiencia del crédito al menudeo de la Caixa en Banco Inbursa, el cual no tenía esa vocación, aportando por su parte el banco mexicano la infraestructura bancaria y de servicios que ya poseía. Sin embargo, cuatro meses después se inicio la crisis financiera mundial, lo que afectó gravemente la liquidez y fortaleza de la Caixa, mientras que la fuerte capitalización de Grupo Inbursa, principalmente del banco, aunado a que en México no se registraron mayores afectaciones al sistema financiero, ayudó a que la entidad mexicana no sufriera lo mismo que su socio en España. Al inicio del 2009, pese a la difícil situación que se presentaba en la economía mexicana y española, Slim y su socio la Caixa decidieron acelerar sus planes de expansión en México.

Modificando su meta de infraestructura bancaria, al pasar de 100 sucursales para todo el 2009, que se presupuestaron en noviembre del 2008, a 166 que se propuso como meta en marzo del 2009.

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