La resistencia fiscal de México se pondrá a prueba en este año de incertidumbre por las elecciones presidenciales y su inevitable cruce con la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), advierte la calificadora Fitch Ratings.

Desde Nueva York, la analista soberana de la firma, Shelly Shetty, explica que el cumplimiento de la meta de consolidación fiscal para el 2018 enfrenta riesgos a la baja, que tienen que ver con un menor crecimiento económico y el impacto del ciclo electoral en la tendencia del gasto público.

Enfatiza que “Fitch confía en que se cumplirá con la meta de esta administración de terminar este año el ciclo de consolidación fiscal. Sin embargo, el debilitamiento del crecimiento estimado y el ciclo electoral imponen riesgos para el cumplimiento”, insistió.

En un comentario especial, la analista de Fitch precisa que la actividad económica enfrentará importantes retos, pues prevalecen presiones que podrían debilitar al crecimiento, como son la menor inversión a partir de la preocupación que tienen los inversionistas sobre el futuro del TLCAN, el resultado electoral y el endurecimiento de la política monetaria.

Este contexto contrarrestará el impacto positivo que se espera tendrá en la economía la tendencia a la baja de la inflación y la robusta demanda externa, que dirigirá principalmente Estados Unidos, expresa.

TLCAN PERSISTIRÁ, CONFÍA

En el análisis, Shetty enfatiza que el escenario base de la agencia sobre el TLCAN es de continuidad sobre la relación comercial entre México y Estados Unidos.

No obstante, considera que el resultado de esta negociación “desafortunadamente podría afectar seriamente la competitividad de México”.

Y destaca que al prolongarse el proceso de negociación, “tendrá un impacto negativo en el sentimiento de los inversionistas y en el crecimiento económico de corto plazo”.

“El riesgo de su cancelación sin un acuerdo sustituto se mantiene bajo, pero sigue siendo posible”, precisa.

SORPRENDENTE DESEMPEÑO FISCAL

La analista destaca que en agosto apenas cambiaron a positiva su perspectiva sobre la calificación, que es “BBB+”, para ponerla estable, movimiento que refleja “que el techo de deuda llegó a su pico y que comenzaría a reducirse conforme se completa el proceso de consolidación fiscal”.

“Los resultados reflejan que las autoridades continúan comprometidas con las metas de consolidación pese a los choques que representan el ingreso petrolero y la moderación del crecimiento”, refiere.

AMLO Y LOS CONTRAPESOS INSTITUCIONALES

Y agrega que la elección general de julio podría agregar “incertidumbre adicional de largo plazo” conforme se consolida el liderazgo en las encuestas de preferencias electorales del candidato de izquierda, Andrés Manuel López Obrador”.

“Una administración de López Obrador podría marcar una política de salida, por ejemplo, del proceso de ejecución de reformas en sectores clave y una repriorización del gasto público”, dice.

Sin embargo, considera que aun llegando al poder, el candidato de izquierda tendrá que gobernar en un contexto de balanceo de poder, donde el Congreso estaría dominado por la oposición.

De modo que confía en que un intento de reorientar al modelo económico podría enfrentar importantes contrapesos institucionales.

Ahí mismo, la analista destaca que a estas alturas del proceso político, “el candidato del Partido Acción Nacional, Ricardo Anaya, ha comenzado a subir en las encuestas”, lo que significa que podría cambiar la tendencia y el resultado final.

ymorales@eleconomista.mx