El presidente Andrés Manuel López Obrador fijó entre los 100 compromisos cumplidos al llegar su segundo año de gobierno, el de respetar la autonomía del Banco de México (Banxico) y sus políticas para evitar una escalada de inflación y devaluación del peso.

Salvo el episodio de abril, cuando el presidente comentó la intención de convencer al gobernador Alejandro Díaz de León sobre la posibilidad de adelantarles parte del remanente de operación de Banxico, los otros intentos de intromisión en el funcionamiento legal del banco central se han dirigido desde el Congreso.

Específicamente, entre los legisladores de la mayoría, es decir, de la bancada de Morena y del Partido del Trabajo.

Dos meses antes de que el senador de Morena, Ricardo Monreal, presentara la iniciativa para reformar la Ley del Banco de México para asignarle la obligación de adquirir las divisas en efectivo que circulan en el país, tanto el gobernador del banco central, Alejandro Díaz de León, como el subgobernador Javier Guzmán, afirmaron que en 25 años de autonomía, no se ha vulnerado la independencia de la institución.

El aplazamiento de la discusión para reformar la Ley del Banco de México, pese a contar ya con la aprobación del Senado, es muestra de que “se ha tranquilizado la amenaza de tormenta, ya que se va a dar un periodo de discusión para esta reforma”, opina Andrés Abadía, economista senior para América Latina de Pantheon Macroeconomics.

Adelantar la utilidad

En abril pasado, Díaz de León explicó al presidente “la importancia de observar el procedimiento y los tiempos previstos en la ley del banco central, en materia de remanentes de operación”.

Banxico detalló en un comunicado que en este encuentro, realizado en Palacio Nacional, “se ratificó la importancia de que el instituto central siga orientando sus esfuerzos al cumplimiento de su mandato constitucional prioritario de procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional”.

El encuentro personal entre el mandatario y el gobernador de Banxico fue iniciativa del presidente López Obrador, quien aseguró que tenía por objeto convencer al banquero central de adelantarle al gobierno parte del remanente de operación que habría ante la depreciación del peso frente al dólar.

En caso de que Banxico accediera a entregar un adelanto del remanente pero al final hubiera una apreciación del peso frente al dólar, López Obrador se comprometía a devolver los recursos al banco central.

En ese momento, Félix Boni, director de Análisis de la calificadora HR Ratings, consideró que era muy prematuro anticipar vísperas sobre esa utilidad ante la incertidumbre que prevalecía.

Reservas

En meses pasados, el gobernador Alejandro Díaz de León argumentó que la gestión de las reservas internacionales es otro de los elementos que garantizan la autonomía e independencia del banco central.

“Las reservas internacionales son un activo que devenga una tasa de interés y, en ese sentido, tienen la función de proveer liquidez en moneda extranjera en caso de ser necesario. Una utilización ajena a este principio, implicaría otorgar financiamiento a algún agente o sector y está ligado a la autonomía. Una clave de la autonomía está en la prohibición de que la autoridad reciba financiamiento del banco central”.

Después, el banquero central explicó en una videoconferencia a la diputada de Morena Aleida Alavez, por qué Banxico no podría entregar por decisión propia al gobierno sus reservas internacionales en el contexto de la emergencia sanitaria.

Díaz de León explicó que la reserva internacional no es un patrimonio guardado por Banxico. Detalló que se arma cuando Pemex o el Gobierno federal le venden dólares al banco central, por colocación de deuda externa o venta de crudo. Pero la operación es a cambio de pesos que se deben esterilizar para dejar sin efecto la inyección monetaria.

Una esterilización se hace colocando pasivos que es deuda, emitida en pesos, que paga una tasa de interés.

“Cualquier reducción del activo significaría que nosotros nos estamos endeudando para financiar algo. Y si dedicamos parte de las reservas en algún rubro de gasto, implicaría que el banco central está incurriendo en algún financiamiento fuera del ámbito de responsabilidad y es la línea donde la autonomía y el no dedicar emisión del dinero primario para rubros de gasto convencional juega un rol clave”.

Garantía individual

A finales del 2018, durante la presentación de un informe trimestral,  los subgobernadores Roberto del Cueto y Manuel Ramos Francia explicaron que la autonomía institucional del banco es una garantía constitucional.

El subgobernador Del Cueto, que fue uno de los artífices de la regulación que garantiza la autonomía del banco central, subrayó confiado que “si los mexicanos ven que alguien tiene la intención de modificar la situación de autonomía del banco, deben identificar la razón que anima la intención de vulnerar a la institución, que tiene por propósito y obligación constitucional de cuidar el poder adquisitivo de los ciudadanos”.

El entonces banquero central explicó que la autonomía de Banxico está consagrada en la Constitución como una garantía individual, de manera que vulnerarla, implicará quitar una garantía individual a los mexicanos.

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