Durante la última semana en la que operaron las subastas diarias de 200 millones de dólares sin precio mínimo, la reserva internacional del Banco de México completó una caída anual de 21,003 millones de dólares. Al 20 de noviembre, la reserva del banco central se ubicó en 172,236 millones de dólares, un saldo no visto desde octubre del 2013.

Este registro incorpora una disminución semanal de 903 millones de dólares, resultado de dos entradas por 185 millones de dólares, que incluyen la compra de dólares al gobierno federal y el cambio de valuación de los activos internacionales del instituto central.

Sin embargo, estos ingresos fueron contrarrestados por la reducción de 800 millones de dólares atribuibles a la asignación de la subasta diaria de dólares sin precio mínimo conforme los mecanismos autorizados por la Comisión de Cambios.

Tal como lo evidenció El Economista la semana pasada, la reserva internacional del Banco de México acumula la mayor disminución anual desde el 2003.

En los 12 años referidos, el único episodio en que se registró una caída en el saldo de reservas fue en el 2005, cuando disminuyó en 989 millones de dólares.

Tampoco se presentó una liquidación similar, ni siquiera entre el 2009 y el 2011, cuando también estuvieron activos los mecanismos de subasta para estabilizar al mercado cambiario, convulso por la crisis financiera.

Este 23 de noviembre se suspendió la subasta diaria de 200 millones de dólares sin precio mínimo.

Este mecanismo fue el que motivó la liquidación de 17,309 millones de dólares en las subastas diarias efectivas en los últimos tres meses, tras cuadruplicarse la oferta de colocación de dólares para tratar de estabilizar al mercado cambiario.

La intervención regulada del mercado cambiario no desapareció por completo. La autoridad introdujo un mecanismo suplementario con precio mínimo, por un monto total de 200 millones de dólares.