Las autoridades de la Reserva Federal buscan revivir una promesa de la era de la Gran Recesión de mantener bajas las tasas de interés hasta que se cumplan ciertas condiciones, en un intento por lograr una recuperación más rápida de la recesión provocada por la pandemia de coronavirus.

Los miembros de la Fed "en general indicaron su apoyo" para vincular la fijación de las tasas de interés a resultados económicos específicos, mostraron el miércoles las minutas de la reunión del banco central del 9 y 10 de junio. "Un número" favoreció la promesa de mantener los tipos bajas hasta que la inflación alcance o incluso exceda modestamente la meta del 2 por ciento.

Un par de autoridades prefirieron vincular los cambios a los fondos federales a una tasa de desempleo específica, "otros pocos" quisieron prometer una política monetaria laxa hasta una fecha específica en el futuro, un enfoque que la Fed utilizó de manera efectiva en 2012 y 2013.

Aunque dos advirtieron sobre el peligro de adoptar una política de este tipo, citando riesgos de estabilidad financiera, las actas mostraron que los miembros respaldaron dar al público una orientación más explícita, tanto para las tasas como para la compra de bonos, "a medida que se obtiene más información sobre la trayectoria de la economía".

Las minutas mostraron mucho menos apoyo y muchas interrogantes sobre formas alternativas de apoyo, incluido el control de la curva de rendimiento, una estrategia en uso por otros bancos centrales de todo el mundo.

Las minutas también mostraron que los miembros anticipan la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial y que no tienen la intención de dejar de brindar estímulos en el futuro cercano.

"Los miembros señalaron que esperan mantener este rango objetivo hasta estar confiados en que la economía ha resistido los recientes eventos y se encamina a alcanzar las metas del Comité (Federal de Merado Abierto) de pleno empleo y estabilidad de precios", dijo la Fed en las minutas.

La Fed ha dicho reiteradamente que el panorama económico de Estados Unidos sigue siendo incierto y que una recuperación económica completa depende de que se controle el virus, que ha matado a más de 127,000 personas en Estados Unidos.

Desde la reunión, un aumento en las infecciones ha llevado a varias autoridades del banco central a advertir que las señales de una naciente recuperación económica podrían estar bajo amenaza a medida que los estados más golpeados revierten o detienen la reapertura de sus economías.

La economía de Estados Unidos entró en recesión en febrero y la producción económica y el empleo aún están muy por debajo de los niveles previos a la crisis pese a un repunte a medida que se redujeron las restricciones. Más de 30 millones de personas estaban recibiendo cheques de desempleo en la primera semana de junio, aproximadamente una quinta parte de la fuerza laboral.

En la reunión de política del mes pasado, la Fed señaló que planeaba años de apoyo extraordinario para la economía, con sus funcionarios proyectando que la economía se contraería un 6,5% en 2020 y la tasa de desempleo sería de 9.3% a fin de año.