Grecia afronta fuertes retos a su soberanía y debe privatizar activos estatales en una escala similar a la liquidación de firmas de la Alemania oriental en la década de 1990 tras la caída del comunismo, dijo el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker.

En una entrevista publicada luego de que los ministros de Finanzas de la zona euro aprobaran la entrega de 12,000 millones de euros establecidos bajo un rescate a Grecia, Juncker dijo estar optimista en que las medidas acordadas con Atenas ayuden a resolver los problemas del país.

" La soberanía de Grecia será enormemente limitada", dijo la revista alemana Focus, en la entrevista publicada el domingo, agregando que equipos de expertos de la zona euro se dirigirían a Grecia.

"Para la ola de privatizaciones que viene ahora necesitarán, por ejemplo, una solución basada en un modelo de la 'agencia Treuhand' de Alemania", agregó Juncker, refiriéndose a la agencia privatizadora que vendió 14,000 firmas del este alemán entre 1990 y 1994.

El Parlamento griego votó el jueves para crear una agencia privatizadora bajo los planes de austeridad acordados con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, que provocaron protestas violentas en las calles de Atenas.

Los griegos son altamente sensibles a cualquier restricción de su soberanía o sugerencias de "comisarios" extranjeros inmiscuyéndose en la administración del país.

"No se puede permitir insultar a los griegos. Hay que ayudarlos. Han dicho que están dispuestos a aceptar la experiencia de la zona euro", indicó Juncker.

Atenas debe vender 5,000 millones de euros en activos estatales sólo este año o arriesgarse incumplir metas fijadas bajo un programa de la UE y el FMI, que podría cortar el flujo de fondos que necesita para mantener al Gobierno funcionando y evitar un cese de pagos de su deuda.

Una reiteración de la experiencia Treuhand de Alemania podría ser más amarga para los griegos, que ya sufren por un creciente desempleo mientras el país experimenta su tercer año de recesión económica.

Siendo alguna vez la compañía con mayor cantidad de activos del mundo, Treuhand debía vender propiedades estatales con un margen de ganancia, pero cerró sus libros con un tremendo déficit y un legado de amargura entre las legiones de trabajadores que vieron sus empleos destruidos.

Cuatro millones de alemanes estaban empleados por las compañías de Treuhand en 1990, pero sólo 1.5 millones de cargos fueron preservados en 1994, cuando cerró la agencia.

A cambio de las elevadas ganancias a ser distribuidas entre todos los alemanes del este, como se pretendía en un inicio, la institución acumuló deudas por 270,000 millones de marcos (172,000 millones de dólares) en la liquidación de activos.

JSO