El gobierno británico anunció un paquete de medidas valoradas en 30,000 millones de libras (unos 38,000 millones de dólares) para estimular la actividad en el país y salir de la recesión provocada por el Covid-19.

Entre otras actuaciones, el ministro del Tesoro Rishi Sunak va a reducir de 20 a 5% el IVA de los sectores de turismo y hostelería durante seis meses. Busca “proteger” 1.4 millones de empleos en el sector. El costo para el fisco puede ascender a 4,100 millones de libras.

Además, financiará una rebaja de 50% en las facturas de comidas y bebidas no alcohólicas que los británicos consuman en restaurantes en agosto. El descuento se aplicará de lunes a miércoles, con un máximo de 12 dólares por comensal. Este novedoso programa para animar que los británicos salgan a cenar puede costar 630 millones de dólares.

Dentro del plan fiscal, el gobierno también va a reducir los impuestos asociados a la compra de vivienda en unos 4,800 millones de dólares.

Hará un pago de 1,260 dólares por cada empleado en baja temporal que las empresas retengan a partir del 2021. Si se aplica a los 9 millones de trabajadores en esta situación, el costo de ese cheque a las compañías para el gobierno sería de 11,300 millones de dólares. Por último, habrá incentivos de 2,500 dólares por cada nuevo puesto de trabajo que pueda crearse en las próximas semanas.

Sunak, que el pasado sábado celebró la reapertura de la hostelería en Reino Unido acudiendo a cenar a un conocido local de tapas españolas de Londres, afirmó el miércoles en el Parlamento británico que su plan “tiene un claro objetivo: proteger los empleos. Dará confianza a las empresas para retener y contratar trabajadores. Permitirá crear empleos en todo el país y facilitará un mejor comienzo de carrera laboral a los jóvenes”.

Según Carolyn Fairbairn, directora general de la patronal británica CBI, “el ministro tiene razón al dar prioridad al empleo en su plan fiscal. Suavizar la temible curva de desempleo que va a golpear al país es lo más importante”.

Las medidas anunciadas pueden acelerar la recuperación económica tras la crisis del Covid-19 y limitar el golpe en el desempleo.