España tuvo en 2011 un déficit público equivalente al 8.5% de su Producto Interno Bruto (PIB), indicó este lunes la oficina europea de estadísticas Eurostat, confirmando los datos oficiales españoles, que habían sido cuestionados por algunos de sus socios.

Las autoridades españolas habían anunciado a inicios de año un déficit público del 8.51% del PIB en 2011, muy superior al 6% proyectado inicialmente.

Esa diferencia llevó al gobierno conservador de Mariano Rajoy a anunciar a sus socios que este año sólo podría reducir el déficit a un 5.8% del PIB, y no a un 4.4% como lo había prometido.

Finalmente, los socios aceptaron flexibilizar la meta, pero a un 5.3 por ciento.

Esa indulgencia generó envidias, pues países como Holanda o Bélgica tuvieron que hacer ajustes considerables para entrar en los moldes exigidos por el Pacto de Estabilidad europeo.

Incluso hubo quienes se preguntaron si Madrid no había exagerado los datos de su déficit para obtener una flexibilización.

" España no ha explicado suficientemente el por qué de la desviación del déficit en 2011", con un 8.51% del PIB en lugar del 6% prometido, dijo en marzo el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, en declaraciones publicadas el jueves en El País.

"Y cuando se reconoce una desviación de tal magnitud en un momento complicado, la credibilidad requiere explicaciones claras", añadió.

El gobierno español aprobó a fines de marzo un presupuesto con ahorros por más 27,300 millones de euros, para dejar el déficit público de este año en 5.3% del PIB.

Pero eso no consiguió tranquilizar a los mercados, y las obligaciones españolas se negocian en el mercado de la deuda a casi el 6%, un nivel considerado insostenible a largo plazo.

RDS