Las autoridades de la Reserva Federal vieron "poco o ningún crecimiento" en cuatro de 12 distritos a su cargo y sólo una modesta expansión en otras regiones de Estados Unidos en las últimas semanas, ante la propagación del Covid-19 y una recesión que está devastando empresas y rentas personales.

En la región de Filadelfia y en buena parte del Medioeste, "la actividad comenzó a desacelerarse a inicios de noviembre por un aumento de casos del Covid-19", dijo el banco central estadounidense este miércoles 2 de diciembre en su reporte del Libro Beige, un compendio de las condiciones económicas reportadas por las empresas en los 12 distritos de la Fed.

Aunque algunos sectores, como las manufacturas, tuvieron un buen desempeño, las señales de presión se están acumulando.

"Los contactos de los bancos en numerosos distritos reportaron cierto deterioro de las carteras de crédito, en especial del préstamo comercial de los segmentos minoristas, de actividades de ocio y hotelería", indicó.

Los reportes, recabados antes del 20 de noviembre, incluyeron relatos de gerentes de fábricas con dificultades para encontrar trabajadores a fin de cumplir con la demanda de bienes, incluso a pesar de que restaurantes y hoteles continuaron sufriendo un consumo deprimido debido a la pandemia de coronavirus.

"Las empresas que estaban contratando continuaron informando dificultades para atraer y retener a los empleados", dijo la Fed, ya que la propagación del virus provocó nuevos cierres de escuelas y afectó la capacidad de las personas de acudir a sus trabajos.

La divergencia entre las regiones con buen desempeño y distritos más deprimidos se ha convertido en un sello distintivo de la recesión en Estados Unidos y representa una complicación para la Fed, que deberá decidir si brinda o no más apoyo a la economía en su reunión del 15 y 16 de diciembre.

La economía continúa recuperándose del profundo golpe que sufrió al comienzo de la pandemia y la perspectiva de una próxima vacuna contra el Covid-19 implica que la recuperación podría ganar fuerza el próximo año.

Mientras tanto, el país tiene 10 millones de puestos de trabajo menos que en febrero, un gran vacío que llenar en momentos en que la creación de empleos se sigue desacelerando.